lunes, 3 de agosto de 2009

Marrones [ Tercera Parte]


Lo siento tanto!! Se que tarde muchisimo, pero no me habia dado tiempo de
pasar por aqui.
Aqui les dejo el ultimo capitulo del drabble, la proxima semana colgare uno
nuevo.
Mi retraso se debio a mi nuevo proyecto.
Se llama Antes del Amanecer y lo encontran en los links de mis blogs aqui
en este sitio. Espero que puedan darse una vuelta=)
Muchisimas gracias por sus visitas.
Nin



-Y fue increíble.- le respondí, el se sentó a mi lado.
-Y cuál es el estrés?-
-Que…- lance un suspiro enojado. –No puedo corresponderte.- respondí abatida.
-Por qué?- sentía su mirada sobre mí.
-Por que, en el contrato que firme había un apartado que no puedo relacionarme mas que para asuntos de trabajo con el Staff y los miembros de la banda.-se hizo de nuevo ese silencio.
-Nada?- pregunto terminando con el incomodo silencio.
-Nada. Me despedirán. –
-Pero..- suspiro desilusionado.- Yo realmente quería intentarlo. – Yo me empecé a sentir un poco mal al verlo así. Me rompía el corazón saber que era por mi culpa.
-No creas que para mí es fácil decirte esto.- Que se suponía que podía hacer? De nuevo nos quedamos en silencio, toda nuestra maravillosa relación se había echado a perder por un simple y maravilloso beso. Nunca lo olvidaría.
-Vas a decir que soy un necio… pero podríamos intentarlo.- yo lo voltee a ver y no puede evitar reírme por su insistencia.- A decir verdad me parece una estupidez que David se ponga a prohibirnos cosas, ninguno de los del Staff es un niño. Bueno Tom no cuenta.- me volví a reír.- Mantengámoslo en secreto por un tiempo, si no funciona, todo será como antes y nadie perderá nada.- yo no estaba segura.- Enserio quiero saber si esto que siento por ti es real.- me quede sorprendida.
-Que sientes por mi?- pregunte , tenía que saberlo.
-Pues la verdad es que yo te quiero.- me dijo con una facilidad envidiable, me quede con la boca abierta cosa que provoco su risa.
-Perdón, es que… Wow nunca has intentado ser un poco más sutil al decir ese tipo de cosas?- él se rio.
-No me gustan los rodeos y tu pediste saberlo no es así? –
-Si claro, gracias.- dije aun confundida.
-Y tú sientes algo por mi?- me pregunto mirándome a los ojos.
-Lo mismo que tu.- le respondí aun tratando de asimilar la bizarra situación.
-Ay esta! Solo un papel impide todo… pero no te obligare a nada si? Piénsalo y cuando tengas la respuesta me dices te parece?- Yo seguía en shock, el se acerco, me dio un beso en la frente y salió de la habitación. Yo volví a tumbarme en la cama y me quede pensando toda la noche acerca de lo que sucedió . A la mañana siguiente yo seguía un poco nerviosa, pero de nuevo me lleve una sorpresa, al ver la naturalidad con la que me trataba. Como si no hubiese pasado nada la noche anterior, por suerte tuvimos bastante trabajo y olvide un rato todo. Paso lentamente una semana y nosotros ya estábamos en España. Era un poco extraño que casi no me hubiese cruzado con él, quizás por fin se había dado cuenta que era incorrecto o quizás perdió el interés en mi… pero una noche en el hotel en Barcelona, después de que habíamos llegado del concierto de los chicos , Gustav me intercepto.
-Y bien?- me dijo cuando comprobó que ya todos estaban en sus habitaciones.
-Que haces aquí? Y como llegaste aquí, si tú estabas allá?.- dije señalando el fondo del pasillo. El se rio.
-No, yo venía detrás de ti, lo imaginaste Anely.-me toque la cabeza, quizás si lo estaba imaginando.
-Creo que el cansancio me está jugando feo.-
-Ya lo pensaste?- me pregunto enseguida, se me figuro como un niño que quiere un juguete nuevo.
-Si, pero pensé que ya no insistirías en ello.-
-Ósea eso es un no?- pregunto tan tranquilo.
-No.-
-Entonces es un si?- una sonrisa se dibujo en su rostro. Me sonroje y baje la mirada.
-Quizás.- decidí caminar hasta mi habitación, la verdad el siempre lograba ponerme nerviosa.
-Quizás? Nunca te enseñaron a decir no o si?- me pregunto alcanzándome. Yo me reí.
-Si Gustav! Ya contento?- y de eso le siguió un largo beso.
-Eso que te dice? – me dijo mientras yo trataba de recuperar el aliento.
-Si.- dije confundida. El me abrazo tan fuerte y a partir de ahí corrieron casi 2 años de un noviazgo en secreto del cual el único que tenía conocimiento de este era Georg. Fue maravilloso no puedo negarlo, pero tan bien fue tan cansado. Aparecían miles de rumores a diario, pero nadie sospechaba que era yo y aquella situación se empezó hacer insoportable cuando yo quería estar con él o simplemente salir a la calle. Pero no, no podíamos hacer eso. A veces discutíamos por esos pequeños detalles, pero lo solucionábamos rápido, pero las cosas se fueron deteriorando.
Hasta que un día durante una gira me llamo Jost. Estábamos todos en un meet, mientras se hacían unas fotos con las fans, Jost se me acerco.
-Solo quiero reiterarte, que tienes un contrato con Universal y el incumplimiento de alguna de las cláusulas puede ameritar el despido.- Lo mire de reojo, seguramente el ya sabía algo acerca de Gustav y yo. Durante ese día, me mantuve distante. Tenía que pensar bastantes cosas y finalmente tome una decisión.
Estábamos en Nueva York, en menos de un mes se terminaba la gira. Aquella tarde, los chicos habían decidido que saldrían a un club y aunque no quería ir terminaron convenciéndome.
Así aprovecharía para hablar con él, pues no iría ningún manager, solo seguridad, Natty, Silke y yo. El se me acerco, me miro a los ojos y no dijo ni una palabra simplemente me tomo de la mano y nos fuimos a la parte trasera del lugar donde todo estaba muy tranquilo.
-Dime.- dijo mirándome a los ojos.
-Esto no está funcionando.- dije, con el paso del tiempo, había aprendido a responder como él.
-Se que últimamente no está saliendo como queríamos.-
-No Gustav. No me refiero a eso.- le interrumpí.- Simplemente a que ya estoy harta de vivir en secreto, habíamos acordado que solo seria por un tiempo y mira ya casi son 2 años.- el me miro un poco apenado. – No quiero seguir así, me ha hecho demasiado daño esta relación. Yo no creo seguir siendo la chica que conociste. Ya no sé si soy yo. Aun no entiendo por qué quieres seguir escondiendo nuestra relación. Tanta vergüenza te da decir que yo soy tu novia?-
-No es Anely, no tomes las cosas de ese modo.- me interrumpió.
-Es lo que me has dado a entender, pero ya no importa. Mañana renunciare a mi puesto, solo terminare la gira y doy por finalizados mis servicios para ustedes. No quiero que pienses que lo hago porque no te amo, en realidad te amo como no tienes idea, pero necesito un descanso de todo esto, porque si yo no estoy bien, tampoco tu lo estas.- En sus ojos veía tristeza absoluta. Me abrazo, tan fuerte, era un cumulo de emociones.
Después de eso, continuamos la gira normalmente. Habíamos acordado que se terminaría todo, en la última ciudad de la gira. Era algo inevitable, lo necesitábamos.
Llegamos a la última ciudad. Buenos Aires argentina. Ahí tenían 2 fechas, y en medio un día de descanso. Esa sería nuestra última salida juntos, y ya tenía incluso planeado que haría después del último concierto. Había comprado un boleto de avión para irme de vacaciones a Brasil por unas semanas, ósea que no lo vería por mucho tiempo.
Aquel día solo habíamos salido con Steff, caminábamos en silencio por el centro de Buenos aires, era la primera vez que en un lugar tan público se atrevía a llevarme de la mano. Yo no opuse resistencia. Ambos caminábamos en silencio, hundidos en nuestros pensamientos, quizás por que sentíamos esa sensación de despedida, y era así, incluso Buenos Aires perdió su belleza en medio de tanta desolación. Decidimos regresar al hotel, esta vez ya no importaba quien nos viera o quien no, a final de cuentas , como los minutos se acercaban , la hora de nuestro final llegaba. Ya lo sabía, era inevitable. Lo extrañaría demasiado, a pesar de todos nuestros problemas, aquellos se veían opacados cuando recordaba todos esos momentos especiales que había vivido con él. En aquella habitación, pasaríamos nuestra última noche juntos. Nunca antes había pensando como seria nuestro final, ni si quiera había visto un final en mi mente! Quería creer que duraría una eternidad, pero aquello no sería posible. Al otro día por la tarde, antes de su concierto me despedí del Staff, ya había terminado mi contrato. El último del que me despedí, fue de él. Le di un gran abrazo que él respondió de la misma forma, por suerte nadie nos prestaba atención, todos estaban mirando a Bill que estaba casi en pánico por que una uña se le había roto.
-Te deseo todo lo mejor Gustav.- le susurre al oído.- Me hiciste muy feliz nunca lo olvides.-
-Ni tu.- me dijo con una sonrisa. Me separe de él y me regalo una de sus lindas sonrisas. –Un día, veras todo mejor.- yo me quede confundida por sus palabras. Me sonrió.- Hasta pronto.-
-Hasta pronto.- le dije y Salí de ahí.
Ya han pasado casi ocho meses desde la última vez que lo vi, ahora que estoy en el café y mire a una pareja caminar, me acorde de todo eso. Del amor de mi vida. Qué suerte tuve al encontrarlo y haberlo disfrutado, no me arrepiento de nada, me hace muy feliz recordarlo a él y sus bellos ojos marrones Que si todavía sigo sintiendo algo por él? Eso es inevitable, tú nunca dejas de querer al amor de tu vida. Espero que el este bien y tenga un buen recuerdo de mi. Ahora tengo que irme, tal vez otro día les cuente mis aventuras con Bill y sus uñas rotas o Tom ligando en los hoteles, pero voy retrasada con mi cliente.
Caminaba rápido en dirección al hotel Ritz, cuando me detuve al ver que una persona se detenía enfrente de mí. Una sonrisa se dibujo en mi rostro.
-Hola.- dije sorprendida.
-Hola.- me respondió con una cálida sonrisa y una rara expresión en sus ojos marrones.

jueves, 16 de julio de 2009

Marrones [Segunda Parte]




Hola!
Disculpen la demora, he estado bastante ocupada con mis examenes de la
universidad.
Pero he aqui la segunda parte del drabble! espero que les guste=D
Nos vemos el viernes=D
Un beso
Nin








-Nerviosa? –me pregunto tan tranquilamente que me dio envidia.
-Si un poco. He aprendido que salir con ustedes es peligroso.- dije riéndome, el solo me regalo una ligera sonrisa.
-No. Eso es con los gemelos. Georg y yo no tenemos tanto ese problema. Además este Pub es realmente Cool.- agrego sin dejar de mirarme.
-Si ?- pregunte con duda. Me imaginaba que iríamos a un lugar no se de moda en México o algo así.
- Si es Underground, espero que no te moleste el ruido.- declaro con una gran sonrisa. A que se refería con eso?
Llegamos al lugar, ataviado de colores negros y luces grisáceas que le daban un aspecto tétrico. La gente iba vestida de negro en su mayoría. Di gracias porque ese día no me decidí a vestirme con una playera de color arcoíris ,puesto que hubiese llamado mucho la atención. Aquel lugar lleno de gente extraña, parecía tener un gran ambiente. Steff, no se despegaba de nosotros. Nos acercamos a la barra y tomamos asiento ahí. Enseguida Gustav opto tomar una cerveza y yo simplemente un refresco. L a estruendosa música inicio, ver la cara de Gustav era como leer un poema. Notaba tantas emociones en su cara , como cuando el daba un concierto. A la una de la mañana ya estábamos fuera del lugar. Yo me la había pasado bien, era mi primera salida sin groupies y eso era genial.
-Te divertiste?- me dijo dándome el paso para subir al auto. Es todo un caballero.
-Seguro! Fue una experiencia agradable.- me senté y el subió.
-Pensé que no te gustaría. Usualmente no me quieren acompañar a lugares como estos.-
-Lo supuse.- dije mientras esperábamos que el auto arrancara, durante un par de calles nos quedamos sin decir palabra alguna. Finalmente el rompió el silencio.
-Por que siempre te quedas callada?.-
-Perdón?- pregunte dirigiendo mi vista a el.
-Si, cada que hablamos dices un par de palabras y te quedas callada. Si me tienes miedo, creo que no deberías tenerlo. Al que deberías tenérselo es a Tom o a Georg ebrio. – ambos nos reímos al recordar el pequeño incidente de esos dos hombres ebrios entrando al baño de mujeres en NY.
-Lo siento , es que ..- suspire.- a veces no sé qué decirte. No creo ser o tener algo que te interese.-
-Oh vamos Anely!.- dijo con un brillo especial en sus ojos. – A mi me caes muy bien y no me pareces aburrida. Te he visto en otras ocasiones cuando estamos todos juntos, eres una persona agradable .- me sonroje un poco.
-Gracias. Perdona, tratare de cambiarlo. Es que te juro que no soy una maquina parlanchina como Bill, me gusta mas escuchar a las personas.-
-Ahí esta el problema!.- inquirió.- Tú y yo nos parecemos en eso..-
-Vez? No solo era yo.- nos reímos. –
-Claro, disculpa. Creo que será mejor iniciar toda otra vez.- sugirió.
-Me agrada la idea!.- le sonreí.
-Bueno, cambiando bruscamente de tema. Aceptaras quedarte de nuestra traductora otra temporada?-
-Pues si me ofrecen el trabajo otra vez. .. Por supuesto!.- me sonrió, esa sonrisa nunca se la había visto.
-Bien! Será divertido tener aquí, me ha dicho Georg que eres muy buena en el futbolito.-Yo me reí más, es que a veces me gustaba jugar con Georg en el futbolito, siempre le ganaba.
-Cuando quieras.- le respondí. A esto le siguió un largo silencio otra vez. Me quedo muda , de repente mire sus manos. Una de ellas traía una bandita.
-Que te paso?- pregunte señalándola.
-Eh?- el miro su mano.- Ah! Esto! Se me rompió un callo, en el concierto de ayer.-
-Auch! . Eso debió dolerte mucho.- El negó con la cabeza.
-No tanto. Se cura rápido.- en ese momento aparcamos. Salimos del auto y nos dirigíamos a nuestras habitaciones.
-Gracias por acompañarme.- volta a verlo.- Fue una noche muy divertida.-
-Ah! No te sientas con el compromiso de decirlo. Casi no dije nada. – conteste apenada.
-Aun así, eso se te ira quitando.- El elevador se abrió , y yo iba tan confundida. Nos despedimos en la puerta de mi habitación. A partir de ahí, el empezó a tener detalles conmigo. Le gustaba charla por horas acerca de cualquier cosa que le pasara por su cabeza, pero finalmente la gira término. Yo estaba nerviosa, esperaba que me dieran el puesto. La última vez que los vi fue en el aeropuerto de Frankfurt. David me dijo que esperara paciente su llamada, pero que no debía preocuparme pues había hecho bien mi trabajo. Aun así, enseguida fui a la agencia a entregar mi reporte y después a casa a descansar. Tendría una semana de vacaciones. A realidad es que yo quería que me contrataran, e imploraba todas las noches que se me hiciera o si no, nunca volvería a saber de el… solo por las revistas y aquello seria tan doloroso.
Había algo en el que me provocaba querer pasar mas tiempo con el, conocerlo y mariposas en el estomago también. En casa me la pasaba esperando que sonara el teléfono y finalmente , cuando ya pensaba olvidarlo…. Sonó. Dos minutos de llamada bastaron para hacerme feliz.. Al menos por un rato. Me habían contratado!. Estaba muy feliz. Ahora tendría que esperar algunos meses para verlo, en lo que terminaban de grabar su disco.
Al día siguiente llegue a Universal para firmar el contrato con David Jost. Estábamos en medio de la reunión de trabajo, cuando fuimos interrumpidos por su secretaria.
-David. Esta Aquí Gustav.- menciono, enseguida empecé a sentir mariposas en el estomago.
-Hágalo Pasar.- dijo Jost.- Perdón solo será un momento, también necesito su firma para otro papel y ahorita continuamos .- dijo amablemente. Yo asentí tratando de sonreír. Oí el sonido de la puerta abriéndose.
-Gustav! Pasa por favor siéntate!.- dijo David poniéndose de pie para saludarlo.
-Perdón por la demora, es que tuve un pequeño problema familiar.- dijo el rubio aceptando el gesto y recuperando el aliento.
-Nada grave?- pregunto Jost regresando a su lugar, mientras yo trataba de hacerme la indiferente.
-En lo absoluto.- el rubio iba a tomar asiento a mi lado cuando se detuvo.
-Anely?- me pregunto, gire mi vista y le sonreí, el me respondió.
-Hola Gustav.- dije embelezada por la sonrisa que me dio.
-Vaya tanto tiempo sin verte. Como has estado?-me pregunto sentándose aun lado.
-Muy bien, gracias y tu?-
-igualmente gracias.- en ese momento, nuestra atención fue tomada por Jost que carraspero un poco.
-Perdón, me duele la garganta.- dijo Jost. –Aquí esta el contrato Gustav. – dijo poniéndole el papel en la mesa. Estuvieron unos minutos dialogando y finalmente firmo el papel y el rubio se fue de la oficina. Yo todavía me quede unos minutos mas, negociando mi sueldo y demás cosas. Al salir mientras me dirigía a la salida, pude ver que Gustav aun seguía ahí platicando con un hombre mayor. Yo Salí del edificio con una sonrisa, esperaba que pasara un taxi cuando oí que me llamaron.
-Quieres que te lleve algún lado? – dirigí mi mirada al rubio que me hablaba detrás del volante del lujoso BMW.
-No, es necesario.- le sonreí. Se veía tan bien en ese auto. –
-Oh vamos, aquí nunca tomaras un taxi. Anda sube.- dijo con una sonrisa. Yo dude por unos minutos, pero con su sonrisa me compro y en unos segundos ya estábamos en camino a mi casa.
-Entonces te tendremos en nuestra próxima gira?- pregunto mientras miraba el camino.
-Si, estaremos 5 meses juntos.- dije con una sonrisa.
-Mucho tiempo.- suspiro.- Crees acostumbrarte?-
-Bueno si, ustedes son personas agradables. La verdad antes me tocaron clientes bastante altaneros y ustedes pues son jóvenes y alivianados, como que ya era tiempo de que interactuara con personas de mi edad.-
-Mmm- dijo ladeando la cabeza. – Si tienes razón. A nosotros nos pasa lo mismo, siempre estamos con personas mucho más grandes que nosotros. Me acompañaras otra vez a recorrer las ciudades en los días libres verdad?- me miro de reojo con una sonrisa.
-Seguro, es muy divertido.- Nos quedamos callados hasta el trayecto a mi edificio, me despedí de el. Después de eso las semanas se fueron volando y ya me encontraba en el autobús rumbo a Viena. Yo como siempre iba platicando con Silke, había hecho una buena conexión desde el principio y a nuestra plática se unió Gustav.
Parecía un poco raro, pero con el paso de los días el y yo nos hicimos muy amigos, en los días libres salíamos juntos, a veces con algunos chicos del staff o con Georg, todo dependía del humor. Creo que David se dio cuenta que algo pasaba entre nosotros, porque cierto día Silke me hizo un comentario acerca de que estaba prohibido salir en plan de noviazgo con algún miembro del Staff, aquello nublo mis esperanzas con el rubio, que con su caballerosidad me había conquistado terriblemente.
Aun así, también veía algo imposible que se fijara en mí. Quizás porque yo tras bambalinas veía a todas las chicas que lo seguían, eran modelos , chicas muy hermosas y al menos yo me consideraba lejos de ellas.
Cierto día, solo salimos él y yo. Estábamos en Paris, ya habían pasado casi 3 meses de gira y solo habíamos logrado hacernos más cercanos, algo doloroso cuando estas enamorado de la otra persona. Caminábamos, como de costumbre, separados por solo una mano, la mayor parte de la salida cruzamos pocas palabras, decidimos regresar al hotel cuando las corrientes de aire se empezaron a acelerar.
-Quieres ir a beber algo al bar? – me pregunto.
-Vamos.- respondí con una sonrisa. Estuvimos quizás dos horas charlando, no quisimos beber mucho. Cuando salimos del bar, quiso acompañarme a mi habitación.
-Bueno me divertí mucho.- dije rompiendo el hielo.
-Mentirosa.- me dijo riendo.
-Perdón, es que hoy si no sabia que decir.- dije apenada.
-Esta bien. No pasa nada, yo igual estuve callado. – otra vez aquel imperioso silencio se hizo presente. No se realmente como sucedió, pero de un momento a otro, ya nos estábamos besando. Era un beso dulce, y reconfortante. Abrí los ojos y me encontré con los suyos, tan perfectos como siempre. Me sonrió y le devolví la sonrisa. Hacia mucho que esperaba algo así y volvió a besarme. En ese momento recordé a David con la prohibición de relaciones solo de trabajo y la promesa que había hecho, me separe bruscamente de el.
-Que sucede?- pregunto confundido por mi actitud.
-No aquí no.- dije apenada. El busco mi mirada, de mi mano tomo la llave de la habitación y la abrió. Me cedió el paso, entramos. Después de cerrar la puerta, me abrazo tan fuerte que para mi era un descanso sentirme entre sus brazos. No se cuanto tiempo paso, pero fue un largo rato en donde en esa habitación solo se oían los latidos de nuestro corazón y nuestras respiraciones tranquilas.
-Ya estas mejor?.- dijo rompiendo el silencio.
-Si.- le dije dándole una tímida sonrisa. Me separe de el y me tumbe en la cama.- Es que todo es tan estresante.- dije poniéndome las manos en la cara.
-Ah.. Solo te bese.- eso hizo que ambos nos riéramos.

Continuara

viernes, 3 de julio de 2009

Ojos Marrones


Perdonen Lectoras mias!, No he tenido mucho tiempo para pasarme por aqui pero a les traigo drabble.
Este por que es excesivamente largo y hasta ahorita comprendi que debe de ser muy dificil leer todo de un jalon, lo colgare en tres partes =D una cada semana.
Espero que les guste y me comenten!
Nin



Ninguna cosa se compara a su mirada. Su mirada es profunda, calida, sincera, simplemente un medio para llegar al cielo. Esos ojos color marrón claro, de mediano tamaño que se enmarcan con unas cejas rubias, es la cosa más bella del universo.
Sus abrazos transmiten tanta dulzura, son fuertes y en ellos te sientes segura. Podría quedarme toda la vida escuchando solo los latidos de su corazón y su respiración. Esas cosas tan banales, me permiten saber que es real. Que no lo imagine. Alguna vez pensé que existiría una perfecciona si de pura? Por que el es perfecto. El ser humano más perfecto, divino. Tiene tantos defectos, como su pequeño mal carácter o aquella forma de quedarse callado mientras discute y con una mirada te fulmina, o quizás esa manera tan quisquillosa de ser, fueron las cosas que me enamoraron de el.
Admiro tanto su carácter, muy pocas personas pueden expresar tanto y tan poco en una simple mirada. Es la persona más rara del mundo! Nadie lo entenderá también como yo lo hago, pero es que es una constante batalla! El me conoce perfectamente, sabe mis debilidades y mis fortalezas. Tan es así, que simplemente el me ve y sabe perfectamente que algo ha pasado.
Que supone que terminare haciendo? Creo que amarlo toda la vida. Alguna vez has amado como amo yo? Amar al punto que sientes que explotas de tanta felicidad?, que sientes que estas en una cuerda floja y no sabes si caerás antes de llegar al final?


Cuando nos conocimos , fue una total coincidencia, un juego del destino, que hizo que nuestros caminos se cruzaran por equivocación! Y es que todo empezó en mi agencia de traductores. Yo soy traductora profesional. Ahora se enteraran por que fue casualidad. Aquel día llegue temprano. Giovanna, la directora de la agencia me hizo pasar enseguida a la oficina.


-Ok toma.- dijo en cuanto me aparecí en la oficina. Ya no me parecía extraño, a esa señora siempre parecía que el tiempo iba en su contra. Enseguida se levanto y puso en mis manos un folder.- Ahí esta todo lo que necesitas saber acerca de tu nuevo trabajo! Pero vamos niña! No te quedes ahí! Vas retrasadísima.- Me empujo por la puerta. Yo me reí. Mientras baja el elevador, abrí mi folder. Tenía un boleto de avión y una hojita con un nombre Dunja. Quién diablos se llamaba así? En fin, con la fama de nuestra agencia, seguramente era un empresario o un millonario. Así que pase a hacer mi maleta a casa a tomar mi pasaporte y enseguida llegue al aeropuerto. Por suerte mi auto no me fallo así que llegue a tiempo para abordar. Lo tome al principio estaba ansiosa , pues decía en aquel papelito que estaría de viaje por un mes, me encantaba cuando me contrataban para ir a viajar a islas caribeñas, o a lugares para esquiar, así que trate de imaginar que podría encontrarme al llegar con mi nuevo jefe por un mes. Durante el trayecto al dichoso lugar dormí un poco. Me despertó una aeromoza.


–Disculpe señorita, me informaron en tierra que tiene que presentarse en área de atención a clientes .- Yo me extrañe por ese comentario. La Señora Dunja debía de ser demasiado importante. No me importo y le agradecí a la aeromoza por el recado. Llegue a mi destino final Hamburgo Alemania. Después de recoger mis maletas llegue al stand de atención a clientes y enseguida me pasaron a una pequeña sala. Ahí estaba La Señora Dunja. Una mujer rubia, alta quizás 1.70m, de complexión media, con pequeños ojos café, y una nariz larga y respingada.


-Tu eres de la agencia?.- dijo impresionada al verme, yo asentí.- Diablos! Pensé que nos mandarían a un chico!,- dijo algo molesta.


-Lo siento señora Dunja.- dije con un tono molesto. Ella tomo su celular y escribió algo. –Bueno no importa! Ya arreglare eso después, ahora prepárate te esperan 4 horas de vuelo, vamos!.- Yo abrió los ojos como platos no sabia que estaba sucediendo y por que tanto misterio. – Como te llamas? – me pregunto mientras nos trasladábamos a otra sala.


-Anely.-


-Bien! Soy Dunja!. Espero que hables un excelente Ruso, por que vamos a Moscú? Traes ropa para inverno supongo?- me pregunto esquivando personas.


-Si Dunja.- le conteste mirándola. Pobre! Creo que la estaban presionando y aquella mujer solo era una empleada de mi verdadero jefe. Llegamos a un avión privado.


-Jost!.- grito Dunja en cuanto subimos.


-A tiempo como siempre Duna.- dijo el castaño delgado y de mediana estatura.


-Perdona! Es que la agencia se equivoco y nos mandaron a una chica en lugar de un chico como acordamos.- dijo tratando de recuperar el aliento. La verdad me sentí un poco mal, pues creo que no les agrada tener a una chica como traductora.


-Oh! Diablos! Con que Tom no empiece con los problemas de siempre!,- dijo Jost tomándose de las sienes.


-No creo, esta vez si lo regañare a morir. No podemos seguir despidiendo traductoras solo por que a el se le ocurre agregarlas a su lista.- contesto Dunja, entonces aprendí la primera lección. No acercarme al susodicho Tom, yo si necesito conservar mi empleo. – Bien ella es Anely.- finalmente dijo Dunja. – Anely. El es David Jost, productor y ahora tu jefe.


-Encantado de conocerte.- dijo dándome la mano.


-Igualmente.- le conteste con una sonrisa.


-Bien seguiremos con las demás presentaciones, cuando estemos al aire.- Un hombre de seguridad, paso mis maletas por otro lado y a mí me sentaron en el asiento más cercano pues teníamos que despegar. Después de 15 minutos, Jost se acerco a mí.


-Perdón Anely por tanto misterio.- Yo creo que se acerco a decirme eso por que mi cara debía ser un gran signo de interrogación.


-No se preocupe, entiendo que debe de ser así.- le sonreí tratando de quitarle esa cara de susto.


-Se que ha sido todo muy rápido, pero te explicare. Acabamos de perder a nuestra 5ta traductora, por culpa de uno de los integrantes de la banda.- Banda? Que banda? Me pregunte, pero preferí no interrumpirlo.- Así que llamamos de emergencia a tu agencia para conseguir a alguien y por eso estas aquí. No quiero que te tomes a mal, que al principio dijéramos que queríamos un chico. Lo que sucede, es que queremos evitarnos más problemas del tipo amoroso y perder a más traductores.


-Si piensa que me meteré con alguno de los integrantes de la banda, puede estar seguro que no lo hare. Estoy aquí solo para hablar de trabajo. Si sabe las políticas de mi agencia, nosotros tenemos prohibido intimar con nuestros clientes.- el me sonrió aliviado.


-Gracias! Enserio muchas gracias! Me hacia falta oír algo así. Bueno, continuare.- le asentí.- Estamos en medio de una gira mundial. Estaremos solo 3 días en Moscú y 2 más en San Petersburgo. Después viajaremos a Canadá por una semana, una semana a los estados unidos, otra mas en México donde termina la gira y regresamos a Hamburgo. Dependiendo de tu desempeño, veremos si te damos el puesto vacante te parece bien?-


-Absolutamente!.- dije emocionada.


-Bien, entonces en cuanto lleguemos al aeropuerto, pondrás tus habilidades en practica .- en el avión se escuchaba un gran bullicio, al parecer una discusión. Jost y yo nos asomamos. Vimos a dos chicos, uno castaño de rastras y ropa holgada, con un muy falso y estrafalario estilo Hip Hopero y otro pelinegro con estilo glam emo gritándose.


-Podrían callarse!? – grito exasperado Jost.


-NO TE METAS EN LO QUE NO TE IMPORTA!.- gritaron los chicos molestos.-


-Ellos son Tom, el de la derecha.- dijo señalando al Hip Hopper .- guitarrista de la banda y Bill el de la izquierda el vocalista. Son hermanos gemelos, de ahí que me griten a mí y a cualquiera que se meta en sus discusiones.- Yo estaba bastante sorprendida. No se parecían en nada, pero a la vez si lo hacían.


-El chico de atrás, que tiene unos lentes de sol .- me señalo a un castaño de cabello largo que al parecer dormía.- Es Georg, bajista. Y el de los audífonos, es Gustav el baterista.- Me explico señalando al rubio junto a la ventana que tenia la mirada agachada.-Con ellos trabajaras siempre en prensa y claro para el poco turismo que se nos permite hacer.- Continuo presentándome con el resto del Staff, a los chicos no los conocería hasta que llegáramos a tierra. En fin , eso no me preocupo. Después de un rato logre entablar una buena charla con Silke, la asistente del manager internacional Benjamín Ebel, que a decir verdad me parecía un Junior. Después de un largo viaje, llegamos a Moscú. Dunja , Ebel y Silke tuvimos que irnos en otro auto alejado de las groupies para asegurarnos de que todo estuviera bien en el hotel. Finalmente mi pesado día termino en el área vip del hotel. Esperando a que las estrellitas llegaran para comer. En seguida se aparecieron, con Jost. Se sentaron al extremo sur de la mesa.

-Bueno antes de que iniciemos la cena.- dijo Jost caminando hasta mí. –Quiero presentarles a la nueva traductora. Con la que estoy muy seguro que no tendremos problemas verdad Tom?- El Hip hopero se rio descaradamente, todos me veían, no me sentí para nada nerviosa, bueno tal vez un poco, pues era la primera vez que trabajaba con gente de mi misma edad.

-Me estas retando David?- dijo Tom aun riendo.

-Para nada Tom. Espero enserio que no tengas problemas, por que ahora si tendremos una larga platica tu, yo, y todos los ejecutivos de Universal y tal vez eso signifique un recorte de presupuesto.-

-QUE?- gritaron los cuatro.

-Ahora si cálmate Tom.- dijo Bill molesto.- Te mato si me quitan dinero y nos mandan a mierda de hoteles ¡.- todos en el lugar nos reímos.

-Bueno déjenme terminar. Ella es Anely.- dijo sonriéndome. – Anely el es Georg.- Por fin le veía los ojos al castaño, tenia unos preciosos ojos verdes, me regalo una media sonrisa y nos dimos la mano.

-Mucho gusto.- le dije.

-Igualmente.- me respondió.

- Tom.- prosiguió Jost.

-Un placer conocerte.- dijo Tom con una sonrisa malévola.-

-Igualmente.- dije riéndome por la cara de Jost. Realmente esta harto de la actitud coqueta de Tom.-

-El es Bill.- el pelinegro me sonrió.

-Mucho Gusto.- el chico me dio su mano.

-Encantada.- le respondí el gesto.

-Y el es Gustav.- Nunca olvidare ese momento en que su mirada y la mía se cruzaron. Tal vez se paro por un momento el mundo, pero lo que si sucedió fue que deje de respirar.

-Encantado.- me dijo dándome la mano sin dejar de verme.

-Igualmente.- le respondí con dificultad, apenas y nuestras manos se rozaron, pues termine el gesto inmediatamente. Al menos creo que nadie se dio cuenta de lo que sucedió. El resto de la comida, ni si quiera lo quise mirar, me sentía apenada, por la estúpida cara que debí haber mostrado. Finalmente pude retirarme a descansar, había sido uno de los días más agotantes de mi vida. Nunca había viajado tanto, pero en cuanto caí en la cama del lujoso hotel solo me llegaban los hermosos ojos de Gustav. Me esperaba un largo viaje.

Los días en Moscú fueron totalmente cansados. Desde primera hora a última me la pasaba trabajando, era divertido. Hace tanto que quería hablar todo en ruso, para practicar. Solo dos veces antes había fungido como traductora de ruso. Casi siempre me llamaban como traductora de Ingles, o francés, incluso español, pero ruso era inusual. Al final del día Silke y yo salíamos a recorrer un poco la ciudad. Así pase toda mi estancia en Rusia. Los chicos eran muy divertidos, la verdad era agradable estar con ellos. Antes de los conciertos, yo me quedaba con ellos en Backstage, aunque claro no los interrumpía, pues lo que menos quería era que Bill terminara histérico como solía ponerse.

En San Petersburgo la situación fue igual. La verdad me estaba divirtiendo muchísimo, me logre llevar bien con todos, incluso con Gustav. Ya no me chiveaba. Aunque juro que me sentía indefensa cada vez que me miraba, más cuando solo estábamos dos o tres personas más en el mismo lugar. Las dos semanas en Canadá y Estados Unidos, fueron aun más divertidas. Yo casi no tenia trabajo ahí, la razón? Yo era como una especie de maestra. Los oía practicar algunos de sus discursos y aunque la verdad casi no me necesitaban ahí, ellos a fuerza querían tenerme , para corregirlos si se equivocaban. Bill tiene el complejo de perfección, eso a veces era molesto.


En México, fue donde todo el drama inicio. El primer día libre, estaba en la recamara de Silke estábamos terminando algunos papeles, mientras yo le traducía a Silke ella hacia las cartas de respuesta. Las cartas venían en ingles, y Silke tenía una gran habilidad en ese idioma, pero para terminar pronto era más fácil que yo le fuera traduciendo. Pues después de terminar con el trabajo, Silke se arreglo por que saldría con un miembro del Staff (No diré quien) Tocaron la puerta. Silke fue abrir.

-Gustav!.- le escuche decir.

-Diablos!, te vez muy bien pero Diablos!.- dijo el rubio.

-Por que? – le pregunto Silke.

-Es que, nadie quiere venir conmigo a este Pub. Los gemelos y Georg quieren dormir y todos los demás ocupados con el escenario.- declaro triste.


-Aquí esta Anely. Ella puede ir contigo no tiene nada que hacer!.- se rio.

-GRACIAS POR PREGUNTARME!.- les grite riendo y me reuní con ellos en la puerta.

-Por favor! Acompáñame, así sirve que no tengo problemas para comunicarme.- Hizo una mueca muy linda.

-Ok! Esta bien, será mejor que quedarme sola.- le respondí con una sonrisa.

-Bien! Vamos te acompaño por tu abrigo.- dejamos a Silke en el elevador. Luego salimos del hotel. Al principio se notaba un aire de incomodidad. Nunca nos habíamos quedado tan solos.

Aunque claro Steff nos acompañaba, pero no el resto del Staff. Yo simplemente no sabia que decir, aquel silencio me estaba matando.

viernes, 12 de junio de 2009

One Boy. One Girl


Hola!
Gracias por los premios! los dare en esta semana, lo prometo!!
=D
he aqui fic largo de Bill!
Hasta la otra semana.
Nin



Cuando éramos pequeñas mi hermana menor Anouck y yo dejamos nuestra natal Francia para mudarnos a Magdeburgo, en Alemania el lugar de nacimiento de mi padre. Viví cerca de 5 años ahí, en es pequeño lapso de tiempo encontré a mi primer amor. Era un chico muy dulce, su nombre Bill. Vestía muy raro, tengo que admitirlo siempre le ha gustado llamar la atención, cuando caminábamos del colegio a casa todo el mundo nos volteaba a ver.
Bill era un chico delgado, mas alto que yo, con unos grandes y expresivos ojos marrones se teñía el cabello de negro, o rojo o azul o del color que cayera. Pero a mí siempre se me hizo un niño muy guapo con cualquier cosa que se hiciera o usara. Siempre busco destacar, también buscaba diferenciarse de su hermano gemelo Tom. Eran idénticos si le quitabas el cabello, pues Tom se había empezado a dejar largo el cabello para poder hacerse unas rastras.
Pasaba buenas tardes con ellos, Gustav, Georg y Andreas. Siempre estaban tocando en el garage de la casa de los gemelos. Mi hermana siempre iba conmigo, ella tenía un amor platónico por Gustav, pero ella era demasiado pequeña, Gustav tenía 13 y ella tenia 10
Bill y yo al principio de nuestro pseudo noviazgo, solo nos tomábamos de la mano y pasábamos horas platicando, me cantaba y cosas por el estilo. Fue con el con quien di mi primer beso, bastante extraño pero me fue gustando, la verdad todo era perfección, pero en ése año, cuando ellos empezaban su banda a mi padre lo transfirieron a Toronto Canadá y toda la familia nos mudamos.
Recuerdo la última vez que lo vi, fue en mi fiesta de despedida. Yo me puse a llorar, no quería irme a ese lugar tan lejano y desconocido para mí y fue ahí donde nos dimos un último beso. Después de eso mi vida transcurrió pacíficamente en Toronto, olvide aquellos años vividos en Europa. La pase muy bien en Toronto, cuando cumplí 18 me mude a Australia para continuar mis estudios por allá. Estudie Idiomas. Después de terminar mi carrera en Sydney, una disquera solicito mis servicios. Así que no me rehusé y tome el primer vuelo a Roma donde era que me habían solicitado. Yo hablo 5 idiomas, Ingles, alemán, Francés, Ruso e Italiano. En aquella disquera, me llevaban de viaje a todos lados, creo que son contadas las semanas que pase en Roma. Cierto día, me hablaron pues una banda alemana se presentaba en Italia en una gira de una semana y necesitaban una traductora, creo que les caí como anillo al dedo, pues hablaba alemán a la perfección y un muy buen italiano. Así que me fui al hotel donde se hospedarían, que era una cosa tremendamente lujosa, por eso me gustaba mi trabajo, por que me hospedaba en los mismos hoteles que ellos y con todos los gastos pagados.
A las 8 de la noche vimos por mi una de las camionetas que los recogerían, pues tenía que guiarlos al hotel y ayudar al manager, etc. Así que ahí fui, estuve esperándolos un buen rato hasta que por fin vislumbre a la manada de chicas que los perseguían. La seguridad los subió a las camionetas y ahí los tenia recobrando el aliento, muertos de la risa que ni si quiera notaron mi presencia, pues parecían muy divertidos recordando algo que les había pasado en el aeropuerto, de repente una hombre rubio, bastante apuesto se dirigió a mi.
-Eres la chica de Universal ¿- me pregunto en alemán.
-Si.- le conteste, el me dio la mano.-
-Yo soy Benjamín Ebel, el manager.- le sonreí.
-Mucho Gusto. Brenda Zimmerman.- enseguida se hizo un silencio en la van.
-Brenda Zimmerman?- escucho balbucear a uno de los chicos, gire mi mirada. Era el que venia con gafas negras, una chamarra de cuero, una gorra negra .
-Si.- respondí asustada.
-Por dios Bill si es Brenda!.- dijo el chico que traía unas largas rastras color castaño.
-Haber.- el castaño de ojos verdes y el rubio voltearon a verme, me sentía como mono de circo.
-Nos ha olvidado.- dijo el Rubio, yo no entendía nada de lo que pasaba,- Brenda somos Bill , Tom, Georg y Gustav de Magdeburgo.- me dijo, mi cara denoto una gran sorpresa.
-No puede ser!.- grite emocionada. Ellos se rieron.
-mira que pequeño es el mundo.- dijo Georg.
-Están tan cambiados.- los mire a todos, con mucha emoción, pues me traían lindos recuerdos.
-Tu también, por un momento no te reconocimos Zimmer.- me dijo Tom riendo, era un viejo chiste.
-Tu eres el mas cambiado, dios tus rastras que largas están.- dije tocándolas.
-Naturales.- me presumió.
-y que haces aquí?- me pregunto Bill. Lo mire con tanta ilusión, tenia muy buenos momentos guardados en mi mente con el.
-Pues trabajo de traductora para Universal.- dije sonriente, el resto del camino hasta el hotel , la pasamos platicando de todo lo que habían pasado en esos años de distanciamiento. Me contaron como fue que tuvieron un rápido ascenso y lo mucho que se habían estado divirtiendo en los tours. Creo que nos quedamos hasta altas horas de la noche platicando. Cuando me fui a mi habitación estaba tan feliz, enseguida le marque a mi hermana que estaba muy feliz de saber que los había encontrado, esperaba que pudiéramos seguir manteniendo contacto. Antes de acostarme recibí un mensaje de Elliot, mi novio. Llevaba saliendo con el cerca de 7 meses, estudia ingeniería automotriz, esta apunto de culminar su carrera. Y lo había conocido por casualidad en una fiesta de un compañero del trabajo. Le había estado bastante cariño desde que empecé a salir con el, no estaba completamente enamorada , pero si le quería mucho y me gustaba bastante. En fin finalmente caí rendida, parecía que apenas había pegado el ojo cuando sonó mi despertador y tuve que levantarme a ducharme y arreglarme.
Cuando salí, me encontré con Benjamín, que me explico como serian los programas y muchísimas cosas mas, después fuimos a desayunar. Gustav ya estaba ahí , así que continuamos platicando. Curiosamente se acordó de mi hermana , recordaba cuando con un simple hola hacia que se desmayara. Como habían cambiado las cosas, mi hermana era ahora muy aventada. En fin Tom se nos unió al igual que Bill, ahora con la luz del día y sin sus gafas pude verle la mirada. Me quede embobada, realmente le habían sentado muy bien los años y eso que no eran muchos. Ahora sus facciones eran mucho mas masculinas y era debo admitirlo , el hombre mas guapo que había visto hasta es momento.
-Eh? Brenda que tengo algo en la cara?- me pregunto asustado.
-Eh? No perdón .- dije poniéndome un poco colorada..- Me quede pensando.- El se rió al igual que toda la mesa. Después de un divertido desayuno todos nos fuimos a cumplir su itinerario, incluso los acompañe al concierto. Luego del concierto íbamos todos en la camioneta, me toco ver a Tom y Georg de Ligones con unas de las hijas de los empresarios que los habían contratado para el tour. Me despedí de los demás en el lobby y subí a mi habitación mañana saldríamos a Modena. Durante el viaje, me la pase platicando con Bill, seguía siendo el niño lindo de siempre, y a partir de ahí el resto de la semana nos la pasamos juntos.
Según me contó Gustav, Natty la estilista su mejor amiga siempre andaba a su lado, así que no se me hizo raro que el me tratara así. Pero eso también estaba mal o al menos para mi, por que forme fueron pasando las noches, mas pensaba en el y me estaba gustando muchísimo, por una parte yo ya quería que se acabara el viaje, por otra no pues eso significaría que no lo volvería a ver.
En fin la ultima noche antes de que yo regresara a roma y ellos continuaran con el tour, yo estaba girando en mi cama, no podía dormir no dejaba de pensar en la penetrante mirada de Bill, en las caricias que sin querer nos dábamos, en mi mente paso el momento en que nuestras manos se rozaron y ambos nos reímos. Parecía una adolescente. Decidí levantarme a caminar por el pasillo haber si así podía despejarme, pero en cuanto salí me sorprendí al vera Bill saliendo de su suite. Ambos nos quedamos sin habla, mirándonos.
-Que haces aquí Bren?- me pregunto mientras se acercaba a mi.
-Pues no podía dormir.- le dije con una sonrisa.
-Interesante , yo tampoco. Quizás el café si estaba muy cargado.- ambos nos reímos.
-Si creo que si.-
-A donde ibas? – me pregunto sin dejarme de ver.
-Iba a dar una vuelta, haber si me despejaba y regresaba a dormir..-
-Puedo acompañarte?- yo le sonreí.
-Seguro.- Empezamos a caminar sin decir nada. De repente saco el tema.
-Te acuerdas cuando éramos niños?- me pregunto mientras metía sus manos a las bolsas de su chamarra.
-Como olvidarlo, fui muy feliz en ese entonces.- me reí.
-Yo también, todo empezó a mejorar. Menos cuando tú y Anouck se fueron.- Yo lance un suspiro.
-Si para mi eso tampoco fue lindo. Yo no quería irme, pero creo que fue lo mejor.-
-A veces me pregunto que hubiese pasado si nunca se hubiesen ido.- dijo en un suspiro.
-Simplemente no estaríamos aquí juntos.- el me hizo saber que estaba de acuerdo conmigo cuando asintió con la cabeza.
-O puede ser que si estuviéramos aquí pero de otra forma.- Yo me sentí intimidad y me reí para hacer pasar tan incomodo momento.
-No lo sabremos nunca.- agregue. Caminamos un rato mas en silencio.
-Y te desaparecerás de nuevo Bren?- me pregunto dulcemente.
-No ya no.- le sonreí.- trabajare mucho tiempo para Universal, bueno de aquí a 5 años. Así que siempre me encontraras aquí.- el sonrió.
-Ósea que no te veré mas que en el trabajo?- yo me reí de nuevo.
-Claro que no tonto.- le dije riendo.- podemos vernos cuando gustes.- el me sonrió.
-Así se habla.- decidimos irnos dormir. A la mañana siguiente me despedí de los chicos y regrese a Roma.
Mi vida continuo normalmente por unos 3 meses, en ese lapso hable algunas veces con los chicos y programamos reunirnos en Hamburgo, pasaríamos unos días en la casa de los gemelos . Mi hermana vendría con nosotros.
El tiempo paso volando , las vacaciones llegaron . Anouck, Elliot y yo nos encontrábamos arribando a Hamburgo , Ahí estaba Gustav a tiempo para llevarnos. Se me quedara grabada para toda la vida la cara de Gustav al ver a Anouck. Hacia mas de 10 años que no la veía y si se notaba el cambio. Era delgada, pero con formas, tenia unos expresivos ojos marrones oscuro, el cabello largo teñido en color chocolate con algunas luces , cortado en capaz y con muchas ondas. Nos acercamos al chico y mi hermana venia riendo a carcajadas.
-Hola Gustav.- me acerque a saludarlo en ingles.
-Hola Bren.-dijo sin poder quitar la vista de la loca de mi hermana. -Anouck, ven jaca!.- le grite, por fin se acerco.
-Si te acuerdas de el no?- le pregunte, mientras notaba como su mirada recorría de arriba abajo a Gustav.
-Obvio Bren.- me contesto la cínica.- Pero que guapo te has puesto Gustav.- el chico se puso colorado en un segundo.- Tenemos tanto de que platicar Gussi. –
-Eh? Claro.- sonrió. – subimos al auto. La pena se le quito a Gustav y tanto el como mi hermana entablaron una buena conversación. Cuando llegamos a la casa de los Kaulitz, quede sorprendida , pues Tom y Georg tenían novias. La de Tom una linda morena y la de Georg una rubia. Bill se acerco a saludarnos, al igual que Gustav se quedo un poco impresionado con Anouck, ellos pasaron dejándonos a los 2 en el pórtico. Me saludo con un abrazo.
-Hola Bren.- me dijo dulcemente.
-Hola Bill. – le respondí, nos separamos.
-Ven , te mostrare lo que hemos comprado hoy.- me tomo de la mano , yo sentí que los colores subían por mi cara. Durante toda la velada estuvimos juntos, ya que todos nos moríamos del sueño, los gemelos nos llevaron a nuestras habitaciones. La de mi hermana al igual que la de Gustav ,Georg y su novia , estaban del lado izquierdo.
Mientras que la mía la de Tom, su novia y Bill estaba del lado opuesto.
La verdad estábamos pasando unos días de ensueño en su alberca, jugando con las motos o simplemente acostados en el suelo. Recordábamos a todo momento nuestras aventuras juntos. Todo el día me la pasaba con Bill, cuando los otros se iban con sus novias, el y yo nos quedábamos jugando en el play o algo así, nos sirvió para unirnos mas y para que yo me sintiera mas atraída a el. No quería regresar a Roma, por fin me había sentido en casa después de mucho tiempo.
La última noche, de nuevo no podía dormir. Es que enserio no quería dejarlo, no después de habernos hecho tan unidos, y es que rápidamente me estaba acostumbrando a el.
De repente oí que abrieron con cuidado la puerta, no me moví ni un poco y en unos segundos ya tenía a Bill sentado en la cama contemplándome.
-Ya sabia yo que no podías dormir tampoco.- me dijo con una gran sonrisa. Yo me reí.
-Por que no puedes dormir Bill?-
-Me temo que por la misma razón que tu.- me descubrí la cara.
- Ah si?- le dije el me asintió.- Y según tu por que es? –
-Por que , no quiero que te vayas.- me dijo bastante apenado. Yo no quería que se sintiera así.
-Creo que has acertado.- dije apenada también. EL volteo a verme, agradecí en ese momento tener la luz apagada.
-Enserio?. – se acerco a mi y yo no podía mentirle , así que le asentí con la cabeza. Me abrazo, era algo que estaba deseando hacer. Nos quedamos un rato abrazados en mi casa sin decirnos nada, sentía sus manos acaricias mis brazos.
-No te vayas, quédate unos días mas.- me susurro al oído.
-Me gustaría hacerlo , pero tengo que regresar. Prometo vernos pronto esta bien.- el me asintió. Lo tenía demasiado cerca y no podía dejar de mirar sus labios y ni el dejaba de mirar los míos así que poco a poco nos fuimos acercarnos hasta que nuestros labios se empezaron a rozar y terminamos dándonos un dulce beso.
Y fue algo magnético , pues ahora no quería despegarme de sus labios, ni el tampoco pues siguió besándome , creí que iba volverme loca , pues me besaba como nunca antes alguien lo había hecho.
Nos recostamos bien en la cama, pues ya resulto ser un poco incómodos estar besándonos sentados, la verdad creo que perdí la memoria y me olvide de todo al igual que el , pues las caricias se hacían mas intensas y los besos igual. Deje que me tocara y termine acostándome con el. No me arrepentí en lo absoluto, por alguna causa del destino yo también lo deseaba. El delineaba mi espalda con sus dedos, mientras me daba pequeños beso en el hombre. Pensaba en lo rápido que sucedían las cosas entre nosotros y me daba miedo, poco a poco el cansancio me hizo quedarme dormida.
A la mañana siguiente descubrí que el ya no estaba a mi lado, me levante me di una ducha, pero no día dejar de pensar en lo que hacia unas horas había pasado entre nosotros. Lo peor de todo, es que yo no logro ser como mi hermana aun, que solo disfruta de los placeres del sexo, a mi me encanta involucrar sentimientos y eso puede llegar a ser malo y esa noche había involucrado muchos sentimientos con Bill y en ese instante sonó mi celular, me acerque a ver quien me había llamado. Era Elliot! Lo había olvidado, bien por mí! , me dije a mi misma. Termine de alistar mi maleta y de muy mal humor baje a la cocina.
Anouck, Georg, y Gustav se encontraban preparando el desayuno, decidí no hacerles mucho caso, Tom y su novia se unieron al desayuno, pero de Bill ni una señal. Ni si quiera quise pensar, mi cabeza estaba hecha un lió.
Tom y su novia nos llevarían al aeropuerto, nos despedimos de los otros 4 chicos y salimos y ni si quiera pude hablar por ultima vez con Bill.
Cuando llegue a Roma, me despedí de mi hermana que tomo un vuelo para Londres, el lugar donde ella estudiaba y me quede como fantasma al ver a Elliot esperándome con una sonrisa. Me sentí tan culpable, más cuando corrió abrazarme. Yo trate de poner la misma expresión que el, pero me costaba mentirle.
Preferí no decirle nada durante un tiempo, la verdad me sentía usada De Bill no tenia ni una noticia, ni si quiera cuando habla con Tom me mencionaba algo de el. Empecé a sentirme triste y defraudada, quizás el también era como Tom y Georg.
Cierta noche Elliot y yo estábamos en mi departamento viendo una película. El me abrazaba y yo continuaba sintiéndome incomoda , una total mentirosa a su lado y la verdad el no merecía que yo me hubiese comportado así. Elliot , como solía hacer se acerco a darme un beso, yo le respondí y me di cuenta que si efectivamente ya no sentía nada por el y solo me puse muy incomoda, el lo noto.
-Que pasa contigo Brenda?- me dijo un poco molesto.
-Nada, por que lo dices?- trate de hacerme la desentendida.
-Por que desde que regresaste de Alemania te has comportado muy extraña conmigo.- sentí un vació en el estomago.-
-perdón.- le dije mirando al suelo. El tomo mi barbilla y me sonrió.
-No me gusta verte así. Me preocupas muchísimo.- acto seguido me abrazo, creo que en ese momento llovían hielos sobre mi. – Te quiero mucho.- me dijo y no pude resistirlo.
-Elliot yo no merezco que me quieras así.- le dije mirándolo a los ojos, en ese momento sentí mucho miedo.
-Claro que si nena. Eres una gran chica mas para mí.-
-Basta—dije enojada levantándome del sillón.- Tú no mereces alguien como yo.-
-Que me escondes Brenda?- me dijo mirándome también con mucho miedo, ahora no había vuelta atrás.
-Yo.- empecé a balbucear, mientras veía el suelo- Me acosté con Bill.-Levante la mirada y la cara de Elliot denotaba un gran enojo.
-Ahora lo entiendo todo!.- Me grito- No quiero saber mas de ti! .- se levanto y salio corriendo del departamento. Hasta el ultimo momento se porto amable, creo que merecía queme llamara ramera o algo así, pero ni eso hizo. Me senté en el sillón y empecé a llorar, pues había perdido a un hombre que realmente me quería , por un desliz de una noche
Creo que paso cerca de un mes, cuando me llamo mi jefe. Me transfieran a Hamburgo, así que arregle todo y me mude para allá. Trabaje para varios artistas alemanes , pero no me cruzaba con ellos y yo seguía sintiéndome peor, es que nunca debí haberme acostado con el.
Me habían convocado para ir por unos días a Paris , igual fungiría de traductora y esta vez me encontraría cara a cara con Bill, pues de ellos seria la traductora. Cuando nos vimos nos saludamos como si yo fuera alguien mas del staff. Subimos al avión, la verdad tenia muchas ganas de llorar, si el nunca hubiese regresado a mi vida, yo no hubiese engañado a Elliot y tal vez seguiría siendo muy feliz. Vi que se levanto de su asiento y se dirijo hasta donde yo estaba.
-Hola.- me dijo con una sonrisa. Yo miraba la ventana. El se sentó a mi lado.-Veo que estas molesta.- me dijo sin dejarme de mirar, yo trataba de concentrarme en las nubes .- perdón por haberme desaparecido, pero es que tenia que arreglar algunas cosas conmigo mismo.- me dijo sonando bastante triste, voltee a verlo.
-Y te pareció justo haberme dejado ahí en la cama?- le pregunte con los ojos llorosos
-No, es que me sentí muy mal. – Me volteo a ver.- yo no suelo hacer ese tipo de cosas así de fácil, pero es que no pude contenerme y .- lanzo un suspiro..- me porte muy mal contigo, y a la vez tenia miedo .-
-Miedo de que?- le pregunte tenia que saber todo.
-De que no hubieses sentido lo mismo que yo sentí en ese momento.- yo le sonreí y tome su mano.
-Y no podías preguntarme?- le dije dulcemente.
-Soy muy miedoso en ese tipo de cosas.- volvió a suspirar mientras entrelazaba su mano con la mía. – No he dejado de pensar en esa noche. No puedo olvidarla. Nunca pensé que en un simple beso tuyo pudiera encontrar lo que llevo buscando en tanto tiempo.- sentía hermoso de oírlo decir eso.- Me gustaría conocerte otra vez.- me dijo mirándome a los ojos.- Y ver lo que el tiempo nos puede traer. Quieres intentarlo conmigo?- Yo le sonreí mientras mis ojos seguían llenos de lagrimas.
-Si.- no podía negarme, era algo que venia esperando que sucediera. Poco a poco se acerco a mí y me dio un dulce beso.
El es simplemente, todo lo que siempre soñé.

miércoles, 3 de junio de 2009

Sueños


Hola!
Hoy les traigo un drabble que me habian pedido de Tom.
Espero que les guste.
1bsazO Los dialogos de las personas que protagonizan el sueño estan en cursiva.
Nin


Hamburgo, Alemania 24 de Julio 2011
Hora 4:53 am.
En un lujoso departamento reina una completa paz. Nada se mueve en ese lugar y pareciese abandonado, pero entre tanto silencio, se logran oír las respiraciones tranquilas de dos seres durmientes, en diferentes habitaciones. Los dueños de aquel lugar, que en ese momento parecía muerto.
Dos jóvenes, con tantas ilusiones en la vida y que ya habían llegado lejos. En sus caras se podía ver la tranquilidad de una persona realizada.
Cd de México, 23 de julio 2011
Hora: 10:53pm
-Mama, ya me voy a dormir.- dice una chica de tez morena, grandes ojos negros y un largo cabello cortado en capaz del mismo color. Una nariz recta y unos gruesos, rosados labios adornan sus delicadas facciones. Delgada, de altura media, enfundada en un pijama calido por la temporada. Se veía feliz, pero cansada. Había sido un largo día en la escuela.
-Esta bien cariño.- contesta una señora, que es idéntica a ella, solo con unos años más encima. – Que tengas dulces sueños.- dice acercándose a darle un beso en la frente. La chica deja a la señora en la sala y sube las escaleras hasta llegar a su recamara. Por alguna extraña razón, ella se sentía mas cansada de lo habitual. Quizás esos desvelos estaban haciendo efecto. Finalmente después de unos minutos, entro a la cama y enseguida entro en un profundo sueño.

Había dos jóvenes, en lados opuestos, que se encontraban mirando la misma escena. Uno era un chico, castaño, alto con profundos ojos marrones y una nariz respingada y la segunda era aquella chica de México que parecía embelezada con la escena. Una recamara, de una fantástica casa en la playa. Eran las primeras horas de la mañana y en el barandal de la terraza se encontraba una chica. Parecía estar disfrutando del choque de la suave vista del mar en su rostro. Tenía una cara de completa felicidad, que cualquiera envidiaría. Se balanceaba como queriendo hacer un columpio con sus manos.
-Mel!.- se oye al chico que yacía en al cama llamar a la desconocida del barandal.- Regresa a la cama. –Lo voltea a ver. Aquel chico esta en la cama envuelto en una sabana blanca. La miraba dulcemente, desnudándola con los ojos, ella solamente le sonrió..- Que tanto ves que prefieres estar afuera que conmigo?- pregunta provocando la risa de la chica.

-Es increíble esta vista Tom!.- dice Melissa gritando y volviendo a ver el mar. – Aun no se como conseguiste esta habitación, pero es fenomenal lo que puedes ver desde aquí!.- Tom se levanta de la cama y se acerca hasta ella tomándola de la cintura. Los chicos espías aun siguen en su labor. Aun mas sorprendidos al darse cuenta que son ellos, en el futuro. Pero para ambos les resulta desconocido quien es la otra persona, jamás en su vida la habían visto. Se distraen en su pensamiento al oír de nuevo al apuesto joven hablar.
-Me encanto que te gustara, la pedí especial para Melissa Medina de Kaulitz.- le da un beso en la mejilla.

El chico espía, Tom del pasado empieza a sentir un escalofrió. Quien es esa Melissa?

-De Kaulitz? –lo miro coquetamente.
-Si. No te gusta?- le pregunto dándole un beso en el hombro. Ella se alzo de hombros.
-Si, me encanta.- el me sonrió y la cargo hasta tumbarla en la cama.
-No me dejes nunca.- le dijo el chico abrazándola con fuerza.
-No lo hare!.- ella le dio varios besos en la mejilla. Estuvieron un rato mas jugando en la cama, sin decirse nada, solo contemplándose.
-Juguemos te parece?- le pregunta la chica.
-Mmm, esta bien.- dice el chico sonriendo.- a que jugaremos? Que implique no salir de la cama.- Ella se rio.
La chica de la ventana, lanzaba un suspiro. Ese siempre había sido su máximo sueño, estar con alguien así.

-Juguemos a ver que tanto sabes de mi te parece?- el se rio.
-Pero igual para ti si? – ella le dio un beso en la frente.
-Si. Bueno empecemos.- se acomodaron en la cama.
-Cual es mi bebida favorita? – le pregunto la chica mirándolo con un brillo especial.
-Mmm.- el chico se rasco la cabeza, como pretendiendo que aquella había sido una pregunta difícil. – Coca cola.- Ella se rió.
-Bien! .-
- Y la mía? – pregunto el chico mientras le acariciaba una mejilla.
-Redbull, café en las mañanas.- ella le sonrió y Tom se acerco a darle un beso en la frente.
-Buena chica. Y que maS? – ella le sonrió.
-AMM mi comida favorita?
-Mmm te gustan mucho los mariscos no es así?- la vio con un poco de duda.
-Acertaste! Y la tuya es pasta no?-
-No cambiare nunca la pasta.- se rieron.
-Y mi lugar favorito?-
-La roca que esta junto a la palmera del lado sur de playa.- ella le sonrió, embelezada por todo lo que oía.- Y el mío?-
-AMM te gusta estar en el VIP del antro.- dijo segura de si misma. El negó con la cabeza.
-No, te equivocaste.- Mel hizo una expresión rara, estaba confundida. Lo conocía bien, no podía haberse equivocado. Ella se sentó en la cama pensando en su error a lo que el chico un poco risueño se acerco abrazarla.- Mi lugar favorito es donde estés tu.- ella volteo a verlo y lanzo un suspiro.
-Te amo.-
-Yo también.- la beso dulcemente en los labios. – Escríbeme una canción.-
-Todas las que quieras.-
-Pero quiero oírla esta tarde.- el la abrazo mas fuerte.
-Pero tendré que separarme de ti.-
-La escribes aquí conmigo!.- ella se levanto y fue por una hoja y un lápiz.
-Bueno, todo lo que sea para mi niña.- y se volvieron a besar.
La chica de la ventana con lágrimas en los ojos se sentó abatida. De repente sintió que alguien se paraba frente de ella.

-Quien eres?- le pregunto el chico mirándola confundida.
-Melissa y tu?- se vieron a los ojos. Un escalofrió los recorrió, eran ellos. Eran los chicos de la habitación. –
-Tom.- dijo con mucho trabajo.- Que haces? Por que estas aquí y ahí? – Pregunto asustado señalando la habitación.-
-No lo se!.- dijo igual de confundida.-Ni si quiera te he visto en algún lugar y eso parece mostrarme otra cosa.- señalo a los dos amantes en la habitación, se oían sus risas aun. – Tu me has visto antes?-
-No, nunca te había visto. De donde soy no hay chicas parecidas a ti.- dijo lanzando un suspiro. Se quedaron mirando por un largo rato. Por que ahora se sentían raros enfrente al otro? Que significaba este sueño? Seria real?
-Que fue lo ultimo que hiciste?- le pregunto la chica.
-Estaba durmiendo.- contesto el chico alzando los hombros, sin quitarle los ojos de encima. – Y tu?- ella no podía dejar de verlo, era una persona tan perfecta. Era solo un sueño.
-Lo mismo.- se quedaron callados unos segundos.
-Perdóname por mirarte así.- dijo el chico sin romper el contacto visual.- Es que simplemente, yo ..- hizo un silencio.- No se que siento, pero siento algo.-
-Me pasa lo mismo!.- dijo emocionada.- Siento algo y no se que es.- por alguna causa se veían alegres.
-Aww dirás que estoy loco, pero hagamos una promesa.- el se acerco y tomo su mano entre la suya.
-Si! Me parece perfecto!.-
-Prometamos, que cuando despertemos nos buscaremos.- tomo con fuerza su madre.
-Si, pero como lo haremos. Donde vives? –
-En Mush street.- ella lo miro extraño.
-Y eso donde es?-
-No eres de Alemania verdad? – ella negó con la cabeza.
-De donde eres? –
-México.- dijo triste y de repente, el sueño se acabo.
Melissa despertó aturdida del sueño. Aquel sueño había sido tan vivido, tan real. Miro el reloj de su buró. Las 3:15 de la mañana. Sintió una tristeza pero a la vez felicidad enorme. Esperaba que eso fuera una premonición. Se levanto por un vaso de agua y volvió a dormir, pero esta vez sin soñar.

Tom despertó, con una sensación de pérdida horrible. Había sido uno de los sueños más extraños y reconfortantes de su vida. Miro el reloj 10:15 AM. Era hora de levantarse o llegaría tarde al estudio. Mientras se daba un baño trataba de repasar una y otra vez el sueño. No quería olvidar ni un detalle, por alguna razón, algo le decía que no lo olvidara.
Durante todo el día, sus compañeros lo notaron extraño incluso su hermano, pero el no decía nada. Por la noche antes de dormir, tomo su viejo cuaderno de dibujo y se puso a dibujar a la chica. Así era mas fácil no olvidarla.
No paro hasta terminar su obra, antes de firmarla escribió sobre ella.” Te encontrare. “.

domingo, 31 de mayo de 2009

My First Love


Por ciertas razones ajenas a nosotros, nos dieron unos días de descanso en medio de la grabación del disco. A diferencia de mis amigos y compañeros de la banda que optaron por quedarse en Hamburgo, decidí irme a Magdeburgo a visitar a mis familiares y viejos amigos.
Así que después de unas horas manejando llegue a mi antigua casa. Amo estar en casa, a decir verdad me gusta la sensación de que nada a cambiado, pues ellos me siguen tratando como si nunca me hubiese hecho famoso. Después de una larga charla con mi familia, decidí salir a dar una vuelta por mi vieja cuidad en mi bicicleta.
Siempre he amado andar en mi bici, la sensación del aire pasando por mi cabello es fenomenal, así que deje que el pavimento y el viento me guiaran por la ciudad y termine en un vecindario muy extraño, me daba la sensación de haber estado ahí, pero no recordaba cuando fue, además aquel lugar era muy bonito como para ser pertenecer a Magdeburgo (perdón mal chiste, es chiste local). Me baje de mi bici y empecé a inspeccionarlo. Una serie de edificios de ladrillo naranja, rodeaban un pequeño parque, el pavimento era totalmente perfecto ni un hoyo, ni una grieta, Nada. En medio del parque había un árbol enorme, de grueso tronco muy frondoso y alrededor de este varias banquitas, a las orillas el pasto era de un verde precioso. Era un lugar demasiado acogedor, pero no había ni una sola persona, ni si quiera un perro y yo seguía con mi extraña sensación de haber estado ahí.
Como ya también me había cansado de estar recorriendo la ciudad y aquel lugar, parecía un buen lugar para tomar un descanso, me acerque a una banquita y como arte de magia recordé aquel lugar.
Cuando yo era un niño de quizás 11 o 12 años, fue cuando encontré este extraño lugar. En es entonces, hacia encargos en mi bicicleta para ganarme algo de dinero extra.
Ese día, me había tocado llevarle un cesto de frutas a la señora Engels, pero se me hacia tarde para ir a la practica de batería. Así que decidí tomar un atajo, pero en el camino me perdí. Lo peor de todo es que no había ni una sola persona que pudiese ayudarme a encontrar la salida de ese laberinto de bellas casonas. Creo que di 1000 vueltas en ese vecindario, hasta que llegue a este parque. Pero ni si quiera había un teléfono publico. Así que en mi desesperación decidí sentarme a esperar que, una persona, coche o se apareciera y me ayudara a salir de ese lugar. No podían tardar mucho, o al menos eso me dije para tranquilizarme. Empecé a frustrarme un poco y constantemente veía mi reloj, el tiempo pasaba lento y enserio parecía una ciudad fantasmal.
Me recosté en el banco, la verdad también ya estaba demasiado aburrido, ni si quiera el pensar que al otro día recibiría un regaño en el colegio por faltar a una practica me ponía de alguna clase de humor. Me empecé a quedar dormido cuando escuche una dulce voz.
-Tu no eres de aquí.- dijo firme enseguida me senté, empecé a buscar de donde provenía aquella voz.- Estas perdido, no es así?- me pregunto, yo no me decidía a responder, ya que no sabia si mi cabeza me estaba jugando chueco o si era realidad y de la nada la encontré, era una niña que venia detrás del gran árbol. Aquella chica tal vez tenía mi misma edad, la verdad no sabría decirlo, pues ella era más pequeña que yo, y yo era un chico muy pequeño para mi edad, llevaba un vestido de verano azul con blanco, que quedaba acorde al clima que teníamos. Era rubia, con largos caireles que daban hasta su cintura y unos hermosos ojos azules. Era una niña muy bonita, demasiado bonita para ser de ahí , jamás la había visto y eso que yo el lugar es muy pequeño y todo el mundo conoce a todos.
Se acerco hasta mí.
-No.Tienes razón, estoy perdido.- le conteste un poco frustrado.
-Mm.- dijo sentándose a mi lado.- Creo que esto no pasa muy a menudo. Cuanto tiempo llevas aquí? – me preguntó mirándome fijamente a los ojos.
-Como una hora.- le conteste sin dejarla de ver a sus ojos, eran hipnóticos.
-Te ayudare a salir!.- dijo riendo. Yo casi me muero del susto por el entusiasmo mostrado.
-Gracias.- le sonreí agradecido.
-Me acompañas por mi bici?- me pregunto .con su linda sonrisa.
-Claro.- nos levantamos y la seguí a su casa que era una de las que rodeaban al parque. Tardo unos minutos en salir con su bici.
-Toma.- me dio una botella de agua.- Supongo que debes de tener sed.- dijo ella abriendo la suya.- Hace demasiado calor hoy.-
-Gracias.- la verdad me sentí un poco intimidado por las atenciones que estaba teniendo conmigo.- Como te llamas? .- me decidí a preguntarle para después tomar un trago de agua, que me supo a gloria.-
-Cloé y Tu?- me contesto mientras se acomodaba para subir a la bici.
-Gustav.-le respondí dando un salto en mi bici.- Oye y aquí no vive nadie? –
-Yo vivo aquí.- me respondió riendo, también me reí.
-Me refiero aparte de ti.- le sonreí y empezamos a andar en la bici.
-Si. Aquí viven muchas personas, es un gran vecindario no lo vez.?-
-Veo que es grande, mas no veo personas.- agregue, ella se volví a reír. Era una chica muy risueña.
-Es que todos son adultos, yo soy la única niña que vive aquí. Por eso no hay personas, todos trabajan y no regresan hasta muy tarde.- me explico. Ambos manejábamos lento, pues así era más fácil escucharnos, aunque la verdad como en ese lugar no había gente, pues se oía todo como si lo gritáramos.-
-Tu estas sola aquí?- le pregunte curioso.
-Si, después de la escuela, siempre estoy sola, menos hoy.- me sonrió. – y tu que haces por aquí? No es usual que lleguen visitantes.-
-Pues me perdí tratando de tomar un atajo para llegar pronto al colegio. Es que aquí todos los edificios y calles son iguales.- Ella se volvió a reír.
-Si , al principio yo igual me perdía, después me di cuenta que por mas iguales que pienses que son los edificios no lo son.-
-Y tu a que colegio vas ¿ La verdad, nunca te había visto.- dije un poco apenado.
-Voy al Humboldt y tu?- Ahora lo entendía, ella iba al colegio que estaba en un pueblo cercano.
-Al Kopernikus, por que vas tan lejos al colegio?- le pregunte , aunque después me sentí apenado de ser tan indiscreto.
-No lo se.- por su mirada pude notar que aquello era cierto. Así que preferí cambiar de tema.
-Así que siempre estas sola? , No haces algo por las tardes o sales con tus amigos?-
-No, mis amigos viven muy lejos como para venir hasta acá y la verdad nunca he salido de aquí, solo a Hamburgo.- me dijo con un aire triste.
-En serio siempre estas sola? – la verdad era algo increíble para mi.
-Si mis padres no llegan hasta las 9 del trabajo y solo cenamos a veces vemos televisión o algo así.-
-Y que haces tu sola? – la verdad me sentía apenado , era una niña muy linda.
-A veces salgo a pasear con mi bici, hago las tareas, veo tele , salgo a leer o me duermo.-
-No te gustaría venir conmigo a mis clases de batería?- le ofrecí, la verdad ahora que sabia que estaba sola, sentía raro.
-Gracias , pero no puedo salir de aquí.- me dijo con una sonrisa. Continuamos pedaleando hasta llegar a la salida, en el trayecto veníamos platicando de muchas cosa, resulto ser que tenia un muy buen humor. Ella se detuvo al final de la línea de edificios, en el camino me llevaría al centro de la ciudad y de ahí a mi casa.
-Bueno creo que aquí nos despedimos.- dijo con aire triste – Fue muy divertido pasar la tarde contigo.- me dijo con una sonrisa.
-Gracias Cloé. Si fue muy agradable. Pero prometo que nos veremos pronto.- el dije ella me sonrió y ambos nos despedimos con la mano.
Al día siguiente, después del colegio y de hacer las tareas fui al vecindario de Cloé, Ella se alegro mucho de verme ahí.
Por un lapso de 2 semanas , fui a ese lugar a la misma hora y me la pasaba con ella toda la tarde. Era una niña muy agradable y empecé a tomarle mucho cariño, también me gustaba mucho, tengo que ser sincero.
La última vez que la vi, estábamos jugando con un balón en medio de la calle, ya era la hora de que yo me fuera.
-Mañana regreso esta bien Cloé?- le dije acompañándola a su casa.
-Si.- me respondió con una sonrisa. Llegamos al portón de su casa. – Gracias por todo Gustav, eres el mejor amigo que podría tener.- me dijo dándome un abrazo, al principio me quede helado no sabia que hacer, después respondí al abrazo que me había tomado por sorpresa. Ella me dio un beso en la mejilla, que me hizo sonrojarme. Nunca antes ninguna chica, aparte de mis tías, abuelas y mamá me habían dado un beso. Ella me sonrió y entro a su casa.
Me fui con una sonrisa , toda la noche me la pase pensando en aquel momento. Al otro día ya me dirigía con mi bicicleta para la casa de Cloe, pero me lo impidieron, como llevaba 2 semanas sin ir a las clases de batería, tuve que ir. Así que pasaron otras 2 semanas sin ir a verla. Finalmente logre escaparme a su vecindario. Llegue a la hora de siempre, pero ahora ella no estaba esperando. Supuse que estaría en su casa, así que me acerque y toque, pero nadie me respondió. Espere un rato, hasta que llego un señor mayor al verme sentado se quedo un poco extrañado.
-Pensé que ya no vivía nadie aquí.- me dijo.
-Como?- pregunte aturdido.
-Si, hace una semana que la familia que vivía aquí se mudo. Creo que se fueron del país.- Lo que oía no podía estar pasando.
-Enserio? – pregunte con miedo.
-Si, así es muchacho. De hecho venimos a limpiar la casa, para ponerla en venta.-El señor abrió la puerta dejándome ahí mirando el árbol. Suspire por la tristeza que me provoco el saber que ella se había ido y ni si quiera sabia a donde, ni me había despedido de ella.
Estaba apunto de subir a mi bicicleta cuando aquel hombre se volvió acercar a mi.
-Hey! Muchacho! Espera.- me grito. Enseguida camine hasta donde el estaba.
-Tu conoces a Gustav?- me dijo recuperando el aliento.
-Soy Yo.- dije con una sonrisa.
-Creo que te han dejado esto.- me entrego una hoja doblada. El hombre regreso a la casa , yo guarde la nota y me fui a mi casa. Cuando llegue la abrí. Era de Cloé
“Gracias Gussi.”- al leer eso me sonroje, era a primera persona con la cual no me enoje por que me llamara así.-“ Siempre te recordare como el mejor amigo del mundo. Te quiere Cloé”.- Sonreí, no me sentía triste. Tal vez un poco si, por que había sido una persona muy cercana a mi y podría considerarlo como mi primer amor, pero había sido tan lindo convivir con ella aunque sea por unos días y jamás la olvidaría.
Después de recordar eso, me reí. Que tonto. Resulto ser que según yo jamás la olvidaría, pero es que con el inicio de la banda , la escuela y demás compromisos pues mi mente se había alejado de aquellos días , donde yo era feliz cuidando de esa niña.
Si que habían pasado los años, me pregunto que abra sido de ella? , Y si ella me recordaría?, fui despertado por el ruido de mi celular. Era un mensaje.
“Gustav donde andas cielo? Ya estoy en tu casa? Te quiero”.- recordé que tenia que ver a mi novia , así que guarde mi celular y mis recuerdos y me monte a la bici.
Cuando llegara a casa , buscaría aquella nota. Es muy divertido recordar como éramos en el pasado. Lo que si se , es que aquella persona que una vez dijo que el primer amor era el mas puro , el mas sincero , tenia razón y que ahora si no olvidaría a Cloé, al menos eso espero, pero es que con el paso de los años solo ha empeorado mi memoria.

All You Need


En aquel momento sentía que mi mundo había perdido forma, había dejado a la persona que mas había amado en mi vida. Mientras trataba de dejar de llorar, solo podía recordar todo lo que había vivido con el. Lo había conocido en un viaje.
Yo trabajaba en una aerolínea privada, solo famosos usaban sus jets y aviones. Yo era aeromoza, recuerdo que me dieron llamado a las 2 de la mañana. Demasiado temprano, además que seria un viaje muy largo, iríamos de Hamburgo a Vancouver 12 horas de vuelo.
En fin, llegue al aeropuerto una hora antes, me puse mi uniforme y después me fui a platicar con el Capitán del vuelo, ahí me entere que llevaríamos a la famosa banda Tokio hotel al inicio de su tour americano. Mi compañera Lucy también iría de aeromoza para la 1era clase.
Puntuales a las 2 llegaron los autos y las camionetas, empezaron a subir el equipaje y nosotras los recibimos como siempre con una sonrisa, a decir verdad me estaba muriendo de sueño, pero el trabajo es el trabajo. Entro un pelinegro con unas gafas negras, parecía que su guardaespaldas lo venia casa cargando pues el lo sostenía de una mano. Lo mismo con el chico de estilo Hip hopero, después entro un rubio bajito, el no venia con cara de sueño y me respondió el saludo. Finalmente lo vi, pero el también venia dormido. Era un chico mas alto que yo, (yo mido 1.68) de complexión delgada, cabello castaño, no podía ver sus ojos pues traía unas gafas, no se inmuto a mirarnos ni a mi ni a Lucy, pero no hice mucho caso, los famosos suelen ser así de arrogantes. En fin el avión jumbo se lleno de personas. Los cuatro chicos acompañados de su personal más cercano entraron a la primera clase.
Lucy y yo nos encargamos de darles algunas cobijas y después nos fuimos a nuestros puestos a esperar que el avión despegara. Después de una hora de vuelo empezaron los llamados, una vez iba Lucy, una vez iba yo.
A decir verdad el viaje se encontraba muy tranquilo, la última vez que le toco a Lucy no había regresado así que volvió a sonar el timbre y tuve que ir a ver que se les ofrecía.
Esta vez me llamo el chico, por cierto su nombre es Georg, eso lo supe cuando el chico de rastras le estaba lanzando servilletas.
-En que puedo ayudarle?- dije amablemente. Georg estaba buscando algo en su mochila.
-Eh? Café por favor.- de nuevo no me miraba, pero siempre tenemos que sonreír.
-En seguida.- le conteste, fui por el café y regrese. Fue ahí cuando me encontré con sus preciosos ojos verdes agua, que me miraron mientras le servia el café. Su mirada me empezó a incomodar.- Algo mas señor?- le pregunte amablemente, esperando no estar colorada.
-Eh ? Si, tu nombre.- Yo me rey al oír eso.
-Me llamo Sophie.- le respondí.- alguna otra cosa?.-
-Eh? Si.- decía sin dejarme de ver.- Cuanto dura este vuelo? –
-12 Horas.- le respondí con la misma sonrisa, pero esta vez no era falsa, era muy sincera.
-Y cuanto tiempo llevamos volando?- me preguntó de nuevo, no me di cuenta si alguna vez parpadeo.
-1 hora aproximadamente señor.- El lanzo un suspiro.
-No me llames Señor, me llamo Georg.- me dijo.
-No puedo, son reglas de la aerolínea.-
-Mm. ya arreglaremos eso Sophie.- Yo le sonreí , en ese momento escuche que me llamaban.-
-Disculpe, tengo que irme. Si necesita algo mas no dude en llamarme.- le dije caminando al final de la cabina, donde el rubio me llamo para servirle café. Durante ese trayecto sentí su mirada sobre mi y aunque me sentí bastante intimidada por su poderosa sonrisa, trate de hacerlo muy notorio. Después de servirle al rubio, regrese a mi base( así denominamos al lugar donde permanecemos durante el vuelo). Lucy llego unos minutos después. Nos quedamos cerca de 15 minutos sin llamados, hasta que volvió a sonar el timbre, era el turno de Lucy, pero no tenía ni un minuto de haber salido de nuestra base cuando ya había regresado muy enfadada.
-Que sucede ¿- le pregunte preocupada por su expresión.
-Que el señor de ahí?- dijo señalando a Georg desde la cabina- No quiere que lo atienda yo, si no tu.- sentí ponerme de colores, menos mal que eso ya no hacia mucho efecto en mi, convivir a diario con tantas personas me habían hecho aprender a disimular los momentos vergonzosos. Así que fui en pro de mi labor a ver que se le ofrecía . Creo que durante esa simple hora de vuelo me llamo como 100 veces. Aunque trataba de aparentar con Lucy que me molestaba que me llamara tanto para cualquier tontería que se le ocurriera, la verdad es que me gustaba. Me enamore de sus ojos.
El viaje transcurrió rápidamente, estábamos a 15 minutos de aterrizar cuando me llamo por última vez.
-Sophie.- dijo con su gruesa voz , que me lograba poner nerviosa por la manera en que pronunciaba mi nombre.
-Si señor? – respondí con mi tonta sonrisa.
-En que hotel te hospedaras?- me pregunto sin dejar de hacer contacto visual. Yo negué con la cabeza.
-Vamos, por favor . Si? – me dijo cambiando la mirada a una bastante tierna, que no pude resistir.
-Intercontinental Aeropuerto.- El sonrió.
-Sabes?- me dijo con una sonrisa bastante perturbadora. –El mundo es tan pequeño.- el se rió, yo no entendí el comentario.- Fuera del avión y del aeropuerto, puedes tutearme? – me pregunto cambiando radicalmente de tema, creo que noto que yo no entendí nada de lo que había dicho.
-Si.- respondí aun sin entender que pasaba.
-Muy Bien , es todo Sophie. Gracias.- Yo me fui sin saber que había pasado.
Me lleve la sorpresa de mi vida, al saber que el se hospedaría en el mismo hotel que nosotros. La diferencia era que yo me iría en 2 días, la razón de que nos quedáramos un día mas era que teníamos que esperar a unos empresarios que volarían a Hamburgo.
En cuando descendimos del avión, El capitán , Lucy y Yo nos dirigimos al hotel , pues el viaje nos había agotado mucho . Caímos rendidos en nuestras camas, y ya no supe nada más.
A la mañana siguiente, me desperté temprano pues quería salir un rato a visitar el lugar, pero me lleve una sorpresa mas grande todavía al mirar que en la recepción estaba Georg gritándole al gerente y yo forzosamente tenia que pasar ahí a dejar una nota.
Me acerque a donde se encontraba una señorita de la recepción, todo salía bien no había notado mi presencia.
-OH! SOPHIE!.- escuche decir en voz alta a Georg.- Ve?- dijo dirigiéndose al gerente.-Sophie si estaba aquí.,-
-Disculpe la equivocación señor.- dijo muy apenado el gerente, pero Geo, ya no le hizo caso y camino hasta donde yo estaba.
-Hola te he estado buscando.- dijo con una sonrisa enorme. Yo le sonreí como una idiota. – Ya desayunaste?- yo no podía expresar ni una palabra, así que negué con la cabeza.- Bien ,. Vamos a desayunar si?- me dio risa , la verdad se estaba portando muy lindo conmigo y pues acepte. Todo el día lo pase con el, resulto ser un chico muy agradable. Ya en la noche regresamos al hotel , caminábamos a mi habitación.
-Volveré a verte?- me pregunto dulcemente mientras veía el piso
-No lo se.- la verdad no pensaba que el quisiera volver a verme. Suponía que traía a miles de mujeres detrás de el. Llegamos a mi habitación.- Bueno Geo, gracias por todo ha sido un gran día.- le dije con una sonrisa. El me la contesto.
-Puedo pedirte algo mas?- me pregunto.
-Seguro.- le conteste.
-Me das tu numero de teléfono?- me pregunto con una sonrisa traviesa, yo accedí. Nos despedidlos con un profuso abrazo.
Al otro día, estaba en el avión rumbo a Hamburgo. Paso rápidamente uno o dos meses sin saber de el, la verdad no había podido olvidar sus ojos y diario como una película , recordaba los momentos que habíamos pasados juntos en Vancouver, aun así tenia que seguir con mi vida, como el lo hacia. Me había olvidado.
Entre mi itinerario, note que esa tarde viajábamos a México. Escoltaríamos al embajador hasta ese país. Todo estaba normal, muy tranquilo el vuelo. Después del día de descanso , ya íbamos de regreso y la vida seguía sorprendiéndome, llevaríamos de regreso a Tokio Hotel. Estaba muy contenta de verlo otra vez. Al principio el no noto mi presencia en el avión, pero cuando lo hizo , su carita se ilumino y de nueva cuenta me toco atenderlo otras mil veces.
Después de ese viaje, me esperaron 4 semanas de vacaciones. Los primeros días puedo asegurarles que dormí todo el día, perdí la noción del tiempo. Cuando hube descansado lo suficiente .decidí que era tiempo de aprovechar mis vacaciones para hacer algo divertido. Fui a revisar mi contestadora, estaba abarrotada de mensajes, así que empecé a oírlos y borrarlos, hasta que llegue a uno que llamo mi atención por completo.
“ Hola Sophie, soy yo, Georg , el pasajero molesto.” .- me rey al oír eso.- “Me preguntaba, pues es que con el fin de la gira, nos tomaremos unos días de descanso, que si tu no tienes nada que hacer pues saliéramos un día a tomar un café Bueno espero que estés bien, Cuídate.”- se termino el mensaje. Me quede pensando un rato hasta que decidí responderle la llamada y ese mismo día por la tarde , ambos nos encontrábamos en un lujoso café. Así pasaron varios días, de vernos a diario y estar todo el día juntos. Me estaba encariñado mucho con el, y ese fue uno de mis errores.
Aquella noche después de nuestro usual Latte y capuchino , íbamos de regreso a casa, hablando de cualquier tontería que pasara por nuestra cabeza , de la nada ambos nos paramos a ver la noche y todo pasó tan rápido que de un momento a otro , ya tenía sus suaves labios sobre los míos. Me estaba besando, el momento que tanto había anhelado , se hacia realidad. Terminamos el beso , nos miramos a los ojos y el unió su frente con la mía para susurrarme.- Te quiero.- Juro que me derretí al oír esas palabras e instantáneamente le respondí.
- Yo también te quiero.- El me sonrió, para después abrazarme y darme un beso en la frente, yo de igual manera lo abrace.- Quieres ser mi novia?- al oír eso me quede helada. Nunca me había imaginado que el me diría eso y por la emoción del momento le dije que si. Nos volvimos a besar y apartar de ese momento , los 2 años mas maravillosos de mi vida se pasaron volando, pues era muy feliz con el.
Hice varias locuras por su amor, me pelee con mi familia en el momento que decidí dejar de ser azafata, pues no me permitía estar mucho tiempo con el, así que preferí quedarme en tierra, aunque su apretada agenda de negocios no nos permitían estar el tiempo que deseábamos juntos. Pero no importaba yo lo amaba.
Aun recuerdo la primera noche que pasamos juntos. Nunca me habían hecho sentir tan especial, tan completa. Nunca había vivido una expresión de amor de tal magnitud como la que el me hizo sentir y fue así como poco a poco me fui enamorando perdidamente de el.
Se convirtió en mi mundo entero, lo amaba más que a nadie en él universo. Era el hombre de mis sueños. Hasta ese día.
Hacia unos meses que nos habíamos mudado a vivir juntos, ya que era algo que ambos veníamos deseando desde hacia algo de tiempo.
Iba a llegar mas temprano de lo habitual en casa, pues la tormenta había cerrado la línea por ese día. Estaba ansiando llegar, había sido un día estresante, pues por la tormenta que hubo varios vuelos se retrasaron y eso significó muchísimos clientes molestos, pero nada me animaba mas que la ilusión de verlo, abrazarlo y besarlo. Con el me sentía protegida.
Llegue a nuestro departamento, tarde un poco en abrir la puerta pero cuando logre entrar me encontré con lo que nunca había imaginado. Georg abrazando a una rubia en nuestra sala. A esa chica no la conocía, no era de sus amigas, ni tampoco era uno de sus familiares. El me volteo a ver, pero tuvo que hacerlo 2 veces pues no creía que era yo era la que había llegado, mis ojos se cristalizaron, el enseguida la soltó.
-OH No, Sophie.- dijo mientras trataba de levantarse. – No es lo que piensas.- no quería oír, así que Salí corriendo. Gracias al cielo el elevador estaba apunto de cerrarse cuando entre. Odiaba que el elevador se tardara tanto y por mi cabeza se repetía mil veces la escena. Enseguida llegue al estacionamiento , me subí a mi auto y salí de ahí, mire por el espejo retrovisor que intentó alcanzarme, pero no pudo. Maneje sin rumbo cerca de 2 horas, sin dejar de llorar. Me quite el collar que portaba el dije de corazón que un día me había dado, y mi celular lo lance por la ventana, pues no dejaba de llamarme. No quería saber nada de el. No lograba entender por que había hecho eso si sabia que lo amaba tanto. Finalmente opte por ir al lugar donde siempre un abrazo para mi. El cuartel de la aeromozas, como lo llamaban. Era la residencia cercana al aeropuerto donde las azafatas solíamos quedarnos en nuestros primeros días . Lucy manejaba el lugar así que no dudo en darme cupo ahí. Me escucho llorar hasta la media noche, cuando ya cansada me quede dormida. Paso cerca de una semana, no salí del cuartel, me la vivía llorando amargamente y durmiendo todo el día. Lucy estaba muy preocupada por mi, pero a la vez entendía mi dolor. Como se había hecho costumbre, me quede dormida llorando.
Desperté al sentir las caricias de alguien en mi rostro, mi vista al principio era nublada, hasta que por fin se hizo clara y distinguí a Georg, que era el que me acariciaba. Note que el estaba muy rojo de las mejillas y tenia los ojos llorosos. Ninguno de los dos se atreví a decir palabra alguna.
-Perdóname mi amor.- me susurro finalmente, sin dejar de tocarme la mejilla.- Soy un imbecil- continuo . Yo suspire, no quería decir nada.- A veces no se que me pasa y actuó de una manera incomprensible para mi.- mis ojos se empezaron a llenar de lagrimas. – Aquella chica con la que me viste , es una vieja amiga. – me empezó a explicar, trate de bloquearme, no quería escucharlo , por que le diría que solo me estaba mintiendo.- Llego a casa llorando , pues su novio la había dejado. No soporte verla llorar de esa forma.- una lagrima rodó por mi mejilla, aquello sonaba tan sincero , pero a la vez era tan doloroso y difícil de creerle. El enseguida limpio la lagrima con un movimiento de sus dedos.- Por favor, tú no llores así. No lo merezco.- me dijo abatido. Mis lagrimas parecían no tener fin y el limpiaba una tras otra.- Por favor Sophie.- me suplico.
-Yo no quiero escuchar mas.- hable finalmente.- En serio me duele muchísimo Georg. –
- Y tu como crees qué me siento? – me pregunto con fuerza en sus palabras, que apenas lograba escuchar. – No me gusta saber que dudas de mí. Quizás todo el mundo puede dudar de mi, pero no quiero que seas tu.- quite su mano de mi rostro.
-No creo poder lidiar con esto Georg.- le dije con la voz entre cortada. Me senté en la cama.
-No por favor Sophie.- suplico de nuevo, me tomo las manos para entrelazarlas con las suyas.-Eres el ser que mas amo en el mundo.- yo desvié mi mirada de la suya, al oír eso, pero instantáneamente el me hizo regresarla.- Me siento tan arrepentido de haberle abierto la puerta a esa mujer. Pues por ella estamos echando 2 años de relación a la basura.- En su mirada veía el pesar del dolor que habíamos provocado. Se veía tan desesperado por hacerme ver que el me decía la verdad. Me sentía tan mal por el, no me gustaba saber que estaba así por mi , pero al mismo tiempo me dolía bastante.
Se acerco mas a mi, hasta tenerme rodeada por sus brazos con su frente pegada a la mía.
-te lo ruego.- me suplico de nuevo. No pude evitar soltarme a llorar otra vez Me abrazo con fuerza, mientras tocaba mi cabello con delicadeza dejándome llorar.
-Por que lo hiciste? – le susurre sin mirarlo pues estaba recargada en su pecho. – Dime que solo hablaste con ella?- busque su mirada y la desvió. Eso significaba que había pasado algo más. Me separe de el. Nos quedamos en silencio.- Déjame ir.- finalmente dije. Iba a decirme algo, pero me comporte como una niña y me tape los oídos con las manos, cerré los ojos con fuerza y el ya no estaba, se había ido.
Unos días mas tarde fui con Lucy a nuestro departamento , para sacar mis cosas. Quería llorar de nuevo, tantos recuerdos que habíamos vivido juntos y se había ido todo a la basura. Decidí de nuevo empezar con mi vida, la verdad me hice una persona muy amargada. Hasta que un mal día, me encontré con quien menos me esperaba. El rubio , que recibía el nombre de Gustav y no venia a la aerolínea a reservar un vuelo si no ha hablar conmigo. Estuvimos un rato charlando, y fue el quien me aclaro las cosas. Aquella chica, era una groupie de Tokio hotel, siempre los molestaba con cualquier tontera, pero en el pasado había sido una de las mejores amigas de Gustav y Georg. Lo que paso aquella tarde en nuestro departamento fue uno de los impulsos de la chica. Georg me había dicho la verdad, el no había hecho nada había sido ella. Me sentí tan culpable, Gustav amablemente me dio la dirección de la nueva casa de Georg. Tenia que buscarlo. Estuve pensando mucho, a pesar de todo yo lo seguía queriendo, lo seguía amando de la misma manera. No quería saberlo tan lejos de mi, no valía la pena como Gusta había dicho, los dos nos amábamos muchísimo como para seguir sufriendo de esa manera.
Llegue a la casa de Georg, no me decidía a tocar el timbre. Sabia que el estaba ahí, pero era algo difícil. Finalmente me arme de valor y toque. Los segundos se hicieron eternos, mi corazón latía rápidamente. La puerta se abrió, sentí que mi corazón ahora se paraba. La cara de Georg denotaba una gran sorpresa de verme ahí y como de costumbre, no sabia que decir, pero sabia que esta vez me tocaba a mí.
-Lo siento Geo.- dije desviando mi mirada al suelo. Sentí su mano tocando mi barbilla, la verdad tenía mucho miedo, me alzo la vista.
-Yo soy el que debería pedir perdón.- me dijo mirándome a los ojos. Mis ojos se volvían a cristalizar, lo había decepcionado, había dudado de el. Con su otra mano me tomo de la cintura para abrazarme.- No te iras?- me susurro al oído. Yo lo rodee con mis brazos.
-No-
-Te amo tanto Sophie.- me volvió a susurrar al oído. Me sentía de nuevo tan protegida en sus brazos.
-Yo también Geo.- le dije de la forma más sincera que pude. Se separo un poco para verme de nuevo a los ojos y me beso, fue el mejor beso que me habían dado en toda mi vida. El haber estado separados durante un tiempo, me hizo darme cuenta que el era mi vida entera, y que sin el no podía seguir.
-Prometo no volverte a lastimar de esa manera.- Yo le sonreí. No dudaría nunca mas de el.