
Hola!
Gracias por los premios! los dare en esta semana, lo prometo!!
=D
he aqui fic largo de Bill!
Hasta la otra semana.
Nin
Cuando éramos pequeñas mi hermana menor Anouck y yo dejamos nuestra natal Francia para mudarnos a Magdeburgo, en Alemania el lugar de nacimiento de mi padre. Viví cerca de 5 años ahí, en es pequeño lapso de tiempo encontré a mi primer amor. Era un chico muy dulce, su nombre Bill. Vestía muy raro, tengo que admitirlo siempre le ha gustado llamar la atención, cuando caminábamos del colegio a casa todo el mundo nos volteaba a ver.
Bill era un chico delgado, mas alto que yo, con unos grandes y expresivos ojos marrones se teñía el cabello de negro, o rojo o azul o del color que cayera. Pero a mí siempre se me hizo un niño muy guapo con cualquier cosa que se hiciera o usara. Siempre busco destacar, también buscaba diferenciarse de su hermano gemelo Tom. Eran idénticos si le quitabas el cabello, pues Tom se había empezado a dejar largo el cabello para poder hacerse unas rastras.
Pasaba buenas tardes con ellos, Gustav, Georg y Andreas. Siempre estaban tocando en el garage de la casa de los gemelos. Mi hermana siempre iba conmigo, ella tenía un amor platónico por Gustav, pero ella era demasiado pequeña, Gustav tenía 13 y ella tenia 10
Bill y yo al principio de nuestro pseudo noviazgo, solo nos tomábamos de la mano y pasábamos horas platicando, me cantaba y cosas por el estilo. Fue con el con quien di mi primer beso, bastante extraño pero me fue gustando, la verdad todo era perfección, pero en ése año, cuando ellos empezaban su banda a mi padre lo transfirieron a Toronto Canadá y toda la familia nos mudamos.
Recuerdo la última vez que lo vi, fue en mi fiesta de despedida. Yo me puse a llorar, no quería irme a ese lugar tan lejano y desconocido para mí y fue ahí donde nos dimos un último beso. Después de eso mi vida transcurrió pacíficamente en Toronto, olvide aquellos años vividos en Europa. La pase muy bien en Toronto, cuando cumplí 18 me mude a Australia para continuar mis estudios por allá. Estudie Idiomas. Después de terminar mi carrera en Sydney, una disquera solicito mis servicios. Así que no me rehusé y tome el primer vuelo a Roma donde era que me habían solicitado. Yo hablo 5 idiomas, Ingles, alemán, Francés, Ruso e Italiano. En aquella disquera, me llevaban de viaje a todos lados, creo que son contadas las semanas que pase en Roma. Cierto día, me hablaron pues una banda alemana se presentaba en Italia en una gira de una semana y necesitaban una traductora, creo que les caí como anillo al dedo, pues hablaba alemán a la perfección y un muy buen italiano. Así que me fui al hotel donde se hospedarían, que era una cosa tremendamente lujosa, por eso me gustaba mi trabajo, por que me hospedaba en los mismos hoteles que ellos y con todos los gastos pagados.
A las 8 de la noche vimos por mi una de las camionetas que los recogerían, pues tenía que guiarlos al hotel y ayudar al manager, etc. Así que ahí fui, estuve esperándolos un buen rato hasta que por fin vislumbre a la manada de chicas que los perseguían. La seguridad los subió a las camionetas y ahí los tenia recobrando el aliento, muertos de la risa que ni si quiera notaron mi presencia, pues parecían muy divertidos recordando algo que les había pasado en el aeropuerto, de repente una hombre rubio, bastante apuesto se dirigió a mi.
-Eres la chica de Universal ¿- me pregunto en alemán.
-Si.- le conteste, el me dio la mano.-
-Yo soy Benjamín Ebel, el manager.- le sonreí.
-Mucho Gusto. Brenda Zimmerman.- enseguida se hizo un silencio en la van.
-Brenda Zimmerman?- escucho balbucear a uno de los chicos, gire mi mirada. Era el que venia con gafas negras, una chamarra de cuero, una gorra negra .
-Si.- respondí asustada.
-Por dios Bill si es Brenda!.- dijo el chico que traía unas largas rastras color castaño.
-Haber.- el castaño de ojos verdes y el rubio voltearon a verme, me sentía como mono de circo.
-Nos ha olvidado.- dijo el Rubio, yo no entendía nada de lo que pasaba,- Brenda somos Bill , Tom, Georg y Gustav de Magdeburgo.- me dijo, mi cara denoto una gran sorpresa.
-No puede ser!.- grite emocionada. Ellos se rieron.
-mira que pequeño es el mundo.- dijo Georg.
-Están tan cambiados.- los mire a todos, con mucha emoción, pues me traían lindos recuerdos.
-Tu también, por un momento no te reconocimos Zimmer.- me dijo Tom riendo, era un viejo chiste.
-Tu eres el mas cambiado, dios tus rastras que largas están.- dije tocándolas.
-Naturales.- me presumió.
-y que haces aquí?- me pregunto Bill. Lo mire con tanta ilusión, tenia muy buenos momentos guardados en mi mente con el.
-Pues trabajo de traductora para Universal.- dije sonriente, el resto del camino hasta el hotel , la pasamos platicando de todo lo que habían pasado en esos años de distanciamiento. Me contaron como fue que tuvieron un rápido ascenso y lo mucho que se habían estado divirtiendo en los tours. Creo que nos quedamos hasta altas horas de la noche platicando. Cuando me fui a mi habitación estaba tan feliz, enseguida le marque a mi hermana que estaba muy feliz de saber que los había encontrado, esperaba que pudiéramos seguir manteniendo contacto. Antes de acostarme recibí un mensaje de Elliot, mi novio. Llevaba saliendo con el cerca de 7 meses, estudia ingeniería automotriz, esta apunto de culminar su carrera. Y lo había conocido por casualidad en una fiesta de un compañero del trabajo. Le había estado bastante cariño desde que empecé a salir con el, no estaba completamente enamorada , pero si le quería mucho y me gustaba bastante. En fin finalmente caí rendida, parecía que apenas había pegado el ojo cuando sonó mi despertador y tuve que levantarme a ducharme y arreglarme.
Cuando salí, me encontré con Benjamín, que me explico como serian los programas y muchísimas cosas mas, después fuimos a desayunar. Gustav ya estaba ahí , así que continuamos platicando. Curiosamente se acordó de mi hermana , recordaba cuando con un simple hola hacia que se desmayara. Como habían cambiado las cosas, mi hermana era ahora muy aventada. En fin Tom se nos unió al igual que Bill, ahora con la luz del día y sin sus gafas pude verle la mirada. Me quede embobada, realmente le habían sentado muy bien los años y eso que no eran muchos. Ahora sus facciones eran mucho mas masculinas y era debo admitirlo , el hombre mas guapo que había visto hasta es momento.
-Eh? Brenda que tengo algo en la cara?- me pregunto asustado.
-Eh? No perdón .- dije poniéndome un poco colorada..- Me quede pensando.- El se rió al igual que toda la mesa. Después de un divertido desayuno todos nos fuimos a cumplir su itinerario, incluso los acompañe al concierto. Luego del concierto íbamos todos en la camioneta, me toco ver a Tom y Georg de Ligones con unas de las hijas de los empresarios que los habían contratado para el tour. Me despedí de los demás en el lobby y subí a mi habitación mañana saldríamos a Modena. Durante el viaje, me la pase platicando con Bill, seguía siendo el niño lindo de siempre, y a partir de ahí el resto de la semana nos la pasamos juntos.
Según me contó Gustav, Natty la estilista su mejor amiga siempre andaba a su lado, así que no se me hizo raro que el me tratara así. Pero eso también estaba mal o al menos para mi, por que forme fueron pasando las noches, mas pensaba en el y me estaba gustando muchísimo, por una parte yo ya quería que se acabara el viaje, por otra no pues eso significaría que no lo volvería a ver.
En fin la ultima noche antes de que yo regresara a roma y ellos continuaran con el tour, yo estaba girando en mi cama, no podía dormir no dejaba de pensar en la penetrante mirada de Bill, en las caricias que sin querer nos dábamos, en mi mente paso el momento en que nuestras manos se rozaron y ambos nos reímos. Parecía una adolescente. Decidí levantarme a caminar por el pasillo haber si así podía despejarme, pero en cuanto salí me sorprendí al vera Bill saliendo de su suite. Ambos nos quedamos sin habla, mirándonos.
-Que haces aquí Bren?- me pregunto mientras se acercaba a mi.
-Pues no podía dormir.- le dije con una sonrisa.
-Interesante , yo tampoco. Quizás el café si estaba muy cargado.- ambos nos reímos.
-Si creo que si.-
-A donde ibas? – me pregunto sin dejarme de ver.
-Iba a dar una vuelta, haber si me despejaba y regresaba a dormir..-
-Puedo acompañarte?- yo le sonreí.
-Seguro.- Empezamos a caminar sin decir nada. De repente saco el tema.
-Te acuerdas cuando éramos niños?- me pregunto mientras metía sus manos a las bolsas de su chamarra.
-Como olvidarlo, fui muy feliz en ese entonces.- me reí.
-Yo también, todo empezó a mejorar. Menos cuando tú y Anouck se fueron.- Yo lance un suspiro.
-Si para mi eso tampoco fue lindo. Yo no quería irme, pero creo que fue lo mejor.-
-A veces me pregunto que hubiese pasado si nunca se hubiesen ido.- dijo en un suspiro.
-Simplemente no estaríamos aquí juntos.- el me hizo saber que estaba de acuerdo conmigo cuando asintió con la cabeza.
-O puede ser que si estuviéramos aquí pero de otra forma.- Yo me sentí intimidad y me reí para hacer pasar tan incomodo momento.
-No lo sabremos nunca.- agregue. Caminamos un rato mas en silencio.
-Y te desaparecerás de nuevo Bren?- me pregunto dulcemente.
-No ya no.- le sonreí.- trabajare mucho tiempo para Universal, bueno de aquí a 5 años. Así que siempre me encontraras aquí.- el sonrió.
-Ósea que no te veré mas que en el trabajo?- yo me reí de nuevo.
-Claro que no tonto.- le dije riendo.- podemos vernos cuando gustes.- el me sonrió.
-Así se habla.- decidimos irnos dormir. A la mañana siguiente me despedí de los chicos y regrese a Roma.
Mi vida continuo normalmente por unos 3 meses, en ese lapso hable algunas veces con los chicos y programamos reunirnos en Hamburgo, pasaríamos unos días en la casa de los gemelos . Mi hermana vendría con nosotros.
El tiempo paso volando , las vacaciones llegaron . Anouck, Elliot y yo nos encontrábamos arribando a Hamburgo , Ahí estaba Gustav a tiempo para llevarnos. Se me quedara grabada para toda la vida la cara de Gustav al ver a Anouck. Hacia mas de 10 años que no la veía y si se notaba el cambio. Era delgada, pero con formas, tenia unos expresivos ojos marrones oscuro, el cabello largo teñido en color chocolate con algunas luces , cortado en capaz y con muchas ondas. Nos acercamos al chico y mi hermana venia riendo a carcajadas.
-Hola Gustav.- me acerque a saludarlo en ingles.
-Hola Bren.-dijo sin poder quitar la vista de la loca de mi hermana. -Anouck, ven jaca!.- le grite, por fin se acerco.
-Si te acuerdas de el no?- le pregunte, mientras notaba como su mirada recorría de arriba abajo a Gustav.
-Obvio Bren.- me contesto la cínica.- Pero que guapo te has puesto Gustav.- el chico se puso colorado en un segundo.- Tenemos tanto de que platicar Gussi. –
-Eh? Claro.- sonrió. – subimos al auto. La pena se le quito a Gustav y tanto el como mi hermana entablaron una buena conversación. Cuando llegamos a la casa de los Kaulitz, quede sorprendida , pues Tom y Georg tenían novias. La de Tom una linda morena y la de Georg una rubia. Bill se acerco a saludarnos, al igual que Gustav se quedo un poco impresionado con Anouck, ellos pasaron dejándonos a los 2 en el pórtico. Me saludo con un abrazo.
-Hola Bren.- me dijo dulcemente.
-Hola Bill. – le respondí, nos separamos.
-Ven , te mostrare lo que hemos comprado hoy.- me tomo de la mano , yo sentí que los colores subían por mi cara. Durante toda la velada estuvimos juntos, ya que todos nos moríamos del sueño, los gemelos nos llevaron a nuestras habitaciones. La de mi hermana al igual que la de Gustav ,Georg y su novia , estaban del lado izquierdo.
Mientras que la mía la de Tom, su novia y Bill estaba del lado opuesto.
La verdad estábamos pasando unos días de ensueño en su alberca, jugando con las motos o simplemente acostados en el suelo. Recordábamos a todo momento nuestras aventuras juntos. Todo el día me la pasaba con Bill, cuando los otros se iban con sus novias, el y yo nos quedábamos jugando en el play o algo así, nos sirvió para unirnos mas y para que yo me sintiera mas atraída a el. No quería regresar a Roma, por fin me había sentido en casa después de mucho tiempo.
La última noche, de nuevo no podía dormir. Es que enserio no quería dejarlo, no después de habernos hecho tan unidos, y es que rápidamente me estaba acostumbrando a el.
De repente oí que abrieron con cuidado la puerta, no me moví ni un poco y en unos segundos ya tenía a Bill sentado en la cama contemplándome.
-Ya sabia yo que no podías dormir tampoco.- me dijo con una gran sonrisa. Yo me reí.
-Por que no puedes dormir Bill?-
-Me temo que por la misma razón que tu.- me descubrí la cara.
- Ah si?- le dije el me asintió.- Y según tu por que es? –
-Por que , no quiero que te vayas.- me dijo bastante apenado. Yo no quería que se sintiera así.
-Creo que has acertado.- dije apenada también. EL volteo a verme, agradecí en ese momento tener la luz apagada.
-Enserio?. – se acerco a mi y yo no podía mentirle , así que le asentí con la cabeza. Me abrazo, era algo que estaba deseando hacer. Nos quedamos un rato abrazados en mi casa sin decirnos nada, sentía sus manos acaricias mis brazos.
-No te vayas, quédate unos días mas.- me susurro al oído.
-Me gustaría hacerlo , pero tengo que regresar. Prometo vernos pronto esta bien.- el me asintió. Lo tenía demasiado cerca y no podía dejar de mirar sus labios y ni el dejaba de mirar los míos así que poco a poco nos fuimos acercarnos hasta que nuestros labios se empezaron a rozar y terminamos dándonos un dulce beso.
Y fue algo magnético , pues ahora no quería despegarme de sus labios, ni el tampoco pues siguió besándome , creí que iba volverme loca , pues me besaba como nunca antes alguien lo había hecho.
Nos recostamos bien en la cama, pues ya resulto ser un poco incómodos estar besándonos sentados, la verdad creo que perdí la memoria y me olvide de todo al igual que el , pues las caricias se hacían mas intensas y los besos igual. Deje que me tocara y termine acostándome con el. No me arrepentí en lo absoluto, por alguna causa del destino yo también lo deseaba. El delineaba mi espalda con sus dedos, mientras me daba pequeños beso en el hombre. Pensaba en lo rápido que sucedían las cosas entre nosotros y me daba miedo, poco a poco el cansancio me hizo quedarme dormida.
A la mañana siguiente descubrí que el ya no estaba a mi lado, me levante me di una ducha, pero no día dejar de pensar en lo que hacia unas horas había pasado entre nosotros. Lo peor de todo, es que yo no logro ser como mi hermana aun, que solo disfruta de los placeres del sexo, a mi me encanta involucrar sentimientos y eso puede llegar a ser malo y esa noche había involucrado muchos sentimientos con Bill y en ese instante sonó mi celular, me acerque a ver quien me había llamado. Era Elliot! Lo había olvidado, bien por mí! , me dije a mi misma. Termine de alistar mi maleta y de muy mal humor baje a la cocina.
Anouck, Georg, y Gustav se encontraban preparando el desayuno, decidí no hacerles mucho caso, Tom y su novia se unieron al desayuno, pero de Bill ni una señal. Ni si quiera quise pensar, mi cabeza estaba hecha un lió.
Tom y su novia nos llevarían al aeropuerto, nos despedimos de los otros 4 chicos y salimos y ni si quiera pude hablar por ultima vez con Bill.
Cuando llegue a Roma, me despedí de mi hermana que tomo un vuelo para Londres, el lugar donde ella estudiaba y me quede como fantasma al ver a Elliot esperándome con una sonrisa. Me sentí tan culpable, más cuando corrió abrazarme. Yo trate de poner la misma expresión que el, pero me costaba mentirle.
Preferí no decirle nada durante un tiempo, la verdad me sentía usada De Bill no tenia ni una noticia, ni si quiera cuando habla con Tom me mencionaba algo de el. Empecé a sentirme triste y defraudada, quizás el también era como Tom y Georg.
Cierta noche Elliot y yo estábamos en mi departamento viendo una película. El me abrazaba y yo continuaba sintiéndome incomoda , una total mentirosa a su lado y la verdad el no merecía que yo me hubiese comportado así. Elliot , como solía hacer se acerco a darme un beso, yo le respondí y me di cuenta que si efectivamente ya no sentía nada por el y solo me puse muy incomoda, el lo noto.
-Que pasa contigo Brenda?- me dijo un poco molesto.
-Nada, por que lo dices?- trate de hacerme la desentendida.
-Por que desde que regresaste de Alemania te has comportado muy extraña conmigo.- sentí un vació en el estomago.-
-perdón.- le dije mirando al suelo. El tomo mi barbilla y me sonrió.
-No me gusta verte así. Me preocupas muchísimo.- acto seguido me abrazo, creo que en ese momento llovían hielos sobre mi. – Te quiero mucho.- me dijo y no pude resistirlo.
-Elliot yo no merezco que me quieras así.- le dije mirándolo a los ojos, en ese momento sentí mucho miedo.
-Claro que si nena. Eres una gran chica mas para mí.-
-Basta—dije enojada levantándome del sillón.- Tú no mereces alguien como yo.-
-Que me escondes Brenda?- me dijo mirándome también con mucho miedo, ahora no había vuelta atrás.
-Yo.- empecé a balbucear, mientras veía el suelo- Me acosté con Bill.-Levante la mirada y la cara de Elliot denotaba un gran enojo.
-Ahora lo entiendo todo!.- Me grito- No quiero saber mas de ti! .- se levanto y salio corriendo del departamento. Hasta el ultimo momento se porto amable, creo que merecía queme llamara ramera o algo así, pero ni eso hizo. Me senté en el sillón y empecé a llorar, pues había perdido a un hombre que realmente me quería , por un desliz de una noche
Creo que paso cerca de un mes, cuando me llamo mi jefe. Me transfieran a Hamburgo, así que arregle todo y me mude para allá. Trabaje para varios artistas alemanes , pero no me cruzaba con ellos y yo seguía sintiéndome peor, es que nunca debí haberme acostado con el.
Me habían convocado para ir por unos días a Paris , igual fungiría de traductora y esta vez me encontraría cara a cara con Bill, pues de ellos seria la traductora. Cuando nos vimos nos saludamos como si yo fuera alguien mas del staff. Subimos al avión, la verdad tenia muchas ganas de llorar, si el nunca hubiese regresado a mi vida, yo no hubiese engañado a Elliot y tal vez seguiría siendo muy feliz. Vi que se levanto de su asiento y se dirijo hasta donde yo estaba.
-Hola.- me dijo con una sonrisa. Yo miraba la ventana. El se sentó a mi lado.-Veo que estas molesta.- me dijo sin dejarme de mirar, yo trataba de concentrarme en las nubes .- perdón por haberme desaparecido, pero es que tenia que arreglar algunas cosas conmigo mismo.- me dijo sonando bastante triste, voltee a verlo.
-Y te pareció justo haberme dejado ahí en la cama?- le pregunte con los ojos llorosos
-No, es que me sentí muy mal. – Me volteo a ver.- yo no suelo hacer ese tipo de cosas así de fácil, pero es que no pude contenerme y .- lanzo un suspiro..- me porte muy mal contigo, y a la vez tenia miedo .-
-Miedo de que?- le pregunte tenia que saber todo.
-De que no hubieses sentido lo mismo que yo sentí en ese momento.- yo le sonreí y tome su mano.
-Y no podías preguntarme?- le dije dulcemente.
-Soy muy miedoso en ese tipo de cosas.- volvió a suspirar mientras entrelazaba su mano con la mía. – No he dejado de pensar en esa noche. No puedo olvidarla. Nunca pensé que en un simple beso tuyo pudiera encontrar lo que llevo buscando en tanto tiempo.- sentía hermoso de oírlo decir eso.- Me gustaría conocerte otra vez.- me dijo mirándome a los ojos.- Y ver lo que el tiempo nos puede traer. Quieres intentarlo conmigo?- Yo le sonreí mientras mis ojos seguían llenos de lagrimas.
-Si.- no podía negarme, era algo que venia esperando que sucediera. Poco a poco se acerco a mí y me dio un dulce beso.
El es simplemente, todo lo que siempre soñé.